Familia, primera escuela de las virtudes humanas

Este artículo tiene 20 años de antigüedad

El desarrollo de una virtud depende de dos factores: la intensidad con la que se vive y la rectitud de los motivos al vivirla. La familia puede lograr que las personas desarrollen las virtudes motivadas por el amor, y no apenas por una motivación de mayor rendimiento como sucede en el plano social más amplio. El amor es un motor poderoso que impulsa a cada miembro de la familia a sentir el deber de ayudar a los demás miembros a mejorar.