Entre los documentos, escritos entre el 1999 y 2007, se habla de un hecho del cual fue protagonista el entonces defensor adjunto del pueblo Raúl Marín, a quien en la nota le otorgaban una singular relevancia.
El 9 de junio de 2001, Reyes recibió la siguiente comunicación:
“Camarada Raúl: Le mando un fuerte abrazo y espero se encuentre bien. Paso brevemente a darte unas informaciones urgentes:
Los compañeros del grupo de apoyo de Paraguay se encuentran con pedido de captura. Raúl Marín y su esposo Marilina (que son los pilares del grupo). Son los dirigentes máximos del asentamiento “Marquetalia” de Asunción. Marilina está asilada en la Embajada de Venezuela, sin permitírsele hablar con su esposo. Posiblemente la envíen con asilo a Venezuela. Sus dos hijas están guardadas y Raúl está estudiando el asilo, ya que cuenta con fueros por ser el defensor adjunto del pueblo de Paraguay, que pronto se los sacarían o, en caso que lo detengan, seguir la lucha desde allí. Ambos son militantes del PCP, pero este, aunque hace, es insuficiente y no reciban directivas. Ellos consultan la opinión de los camaradas. El asentamiento sufre un intento de desalojo por el gobierno, esto llevó a enfrentamientos armados. El barrio está muy organizado y los acusan de tener comandantes farianos, entrenamiento y armas entregadas por Farc.
Un fuerte abrazo a todos. César”.
Esto refería la nota firmada con un seudónimo y remitida a Raúl Reyes, que también era un nombre ficticio.
El 16 de junio de 2003, Raúl Reyes escribe un correo, en el que, entre otros puntos, hace referencia a esta situación.
Camarada Manuel, va para usted mi fraterno saludo. ...3. Un grupo de apoyo nuestro en Paraguay organizó una asociación de solidaridad con el nombre de Marquetalia y fueron reprimidos violentamente por la policía, algunos de ellos están presos y otros huyen”.
El 19 de junio, Reyes recibe otro informe sobre ese tema: “Camarada Raúl, siempre es grato poder estar en contacto, brevemente le informo:
-El 12, 13 y 14 del corriente en la cuidad de Rosario se realizó un seminario sobre el pensamiento del Che. Estuvimos allí con nuestros materiales haciendo propaganda. En ese marco hice una reunión entre Luis Casabianca (secretario de relaciones internacionales del PC Paraguayo), Karolus Winner (secretario de relaciones internacionales del PC Venezolano) y yo presente, para solucionar la situación de la camarada del grupo de apoyo paraguayo que se encuentra asilada en la Embajada de Venezuela en Asunción. La situación es compleja ya que la embajadora no es chavista y en estos momentos se encuentra Chávez en Paraguay. Le había mandado un informe del tema con anterioridad. Apenas sepa la resolución le informo. Como las relaciones internacionales no es algo que me competa, pero sí la responsabilidad para con los camaradas es que tome esta iniciativa. Mi participación fue como grupo de apoyo. César”.
Al día siguiente, Reyes recibe otro informe de urgencia: “Camarada Raúl, como siempre, espero que estén todos bien por donde anden.
Esta nota es breve, es para informar que el camarada Raúl Marín de Paraguay fue detenido anoche. Estamos trabajando en toda la solidaridad y denuncia. Confírmame si necesitan un informe de los hechos.
Hasta pronto, César”.
El 23 de junio, Reyes responde: “Apreciado César, reciba usted mi saludo revolucionario.
1. Bien por su gestión ante los camaradas del PCV, en procura de contribuir a darle solución al problema de los compañeros paraguayos. La circunstancia de la embajadora no sea a fin a la política de Chávez puede ser adversa a una solución favorable, que sería si los compañeros están de acuerdo salir de su país en calidad de exiliados políticos a Venezuela. De todas maneras, cualquier diligencia encaminada a prestarles solidaridad es lo que estamos obligados a hacer.
Es todo. Un abrazo y saludos a todas y todos. Raúl”.
Esto es apenas una parte de las comunicaciones que evidencian que desde las FARC se conocía absolutamente lo que ocurría en nuestro país y con gente que aparentemente tenía estrecho contacto con la guerrilla colombiana, al punto tal de recibir el apoyo para zanjar los problemas con el Estado.