El 18 de enero del 2007, Andrea Fernández Torres, de 17 años, falleció en el sanatorio AMSA Promed, adonde había ingresado con un cuadro de dengue. La muerte de la joven causó conmoción en el país, ante la sospecha de que se trataba de la primera víctima fatal del dengue en nuestro país, que hasta entonces no tenía registro de ningún caso de dengue hemorrágico.
Una junta médica ordenada por el entonces ministro de Salud Dr. Oscar Martínez concluyó que si bien la joven tenía dengue clásico, su cuadro se agravó por un aneurisma derivado de una malformación congénita, que nada tiene que ver con la enfermedad transmitida por el Aedes aegypti.
“Se descarta el cuadro de dengue hemorrágico por no presentarse el signo capital para el diagnóstico: La extravasación plasmática”, dice parte de la conclusión a la que llegó la junta médica integrada por los Dres. María Angelina Jiménez, Antonio Arbo Sosa, Eugenio Báez Maldonado, Carlos Kunzle y Guido Martínez Catáneo.
Lejos de resignarse ante lo que parecía un diagnóstico determinante, tras la muerte de Andrea, su madre Olga Torres de Fernández creó la Asociación de Víctimas del Dengue y llevó adelante gestiones tendientes a solicitar la destitución del entonces ministro Martínez. En el ámbito judicial, impulsó una querella contra los médicos que intervinieron en la atención a su hija.
En el marco de la investigación realizada por la fiscalía, se dispuso la necropsia, cuyo resultado volvió a sembrar duda respecto a la verdadera causa de la muerte de la adolescente. Los Dres. Pablo Lemir y Felicia Mora llegaron a la conclusión de que Andrea murió por “complicaciones neurológicas clásicas inusuales del dengue”.
“Los datos clínicos, epidemiológicos y laboratoriales sugieren que la paciente presentó un cuadro de dengue grave con choque, encefalitis, hemorragia subaracnoidea probable. Se presume que la paciente falleció por las complicaciones neurológicas, las cuales son complicaciones clásicas inusuales del dengue”, señala el informe del patólogo José Bellasai. El estudio se realizó a modo de anticipo jurisdiccional de prueba.
A cuatro años de la muerte de Andrea Fernández, la causa de su muerte aún es objeto de debate, pero esta vez en el ámbito judicial, donde se desarrolla el juicio oral y público a los tres médicos que la atendieron en el sanatorio AMSA Promed.
La acusación, a cargo de la fiscala Nancy Salomón, sostiene que la joven falleció porque los médicos que la atendieron no pudieron diagnosticar que la misma padecía de dengue hemorrágico y, por ende, suministrarle el tratamiento correspondiente.
A su vez, los abogados querellantes Jorge Bogarín y Bettina Legal sostienen que los galenos deben ser condenados no solo por homicidio culposo, sino también por omisión de auxilio; es decir, acusan a los médicos no solo por homicidio culposo, sino también por omisión de auxilio, porque restaron importancia a las insistentes súplicas de su hija por los malestares que padecía, porque consideraron que la misma exageraba los síntomas.