Los pobladores de Encarnación viven rodeados de víboras y cloacas

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ENCARNACION (De nuestra redacción regional). Según Oscar Lamas, presidente de la comisión vecinal del lugar, la situación por la que atraviesan los vecinos es crítica, pues con el aumento del nivel del embalse de la presa de Yacyretá el agua y los camalotales les llegan a escasos metros de las viviendas.

“Hace poco una víbora le mordió a un vecino, y vivimos con miedo porque constantemente estamos viendo grandes víboras que andan por el pantanal. A eso se suman las ratas y todo tipo de alimañas”, explicó.

Otra característica del lugar, y que golpea los sentidos, es el olor a cloaca que inunda toda la zona. Hay unas 60 casas, y todas vierten sus aguas negras en forma directa a través de pequeños canales a cielo abierto que pasan entre las viviendas, y se descarga directamente al río.

“Hace 14 años que vivimos aquí, y siempre estuvimos en esta situación de las aguas que descargan al río, pero ahora la cuestión es mucho más grave porque el río llega hasta el borde del barrio. Las cloacales ya no tienen dónde ir, se quedan aquí, y el olor es insoportable, lástima que no tengamos un “olómetro” para medir la gravedad de la situación, señaló el dirigente vecinal.

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Tasación

El proyecto de urbanización Los Manantiales surgió hace unos 14 años, y en su momento fue el sueño que se cumpliría para unas 60 familias que tendrían sus casas propias en una zona cercana al casco urbano, rodeada de vegetación, gracias al programa de vivienda propia impulsada por Consejo Nacional de la Vivienda (Conavi).

El sueño, sin embargo, en poco tiempo se volvió una pesadilla, empezando por los altos intereses que debieron pagar en la financiera Ahorros América, y que obligó a muchos a desistir del objetivo.

El proyecto fue elaborado por el arquitecto Julio César Arce, y ejecutado a través de Ahorros América.

El drama continuó cuando la Municipalidad de Encarnación –la misma que había aprobado el loteamiento privado para la construcción de las viviendas– encontró que el predio era municipal y por lo tanto todos los títulos expedidos por el Conavi no tenían validez.

Esto dio paso a una larga y enojosa batalla legal que prácticamente está finalizada. Solo falta que el juez que lleva el caso, Juan Casco Amarilla, del fuero civil de la Tercera Circunscripción con asiento en Encarnación, anule los títulos anteriores y puedan ser inscriptos los títulos nuevos, y poder ser indemnizados.

Hace dos años que ya tenemos la tasación, todos estamos censados y tenemos aprobada la indemnización. Pero falta que la EBY resuelva el traslado de los inquilinos, para quienes ya tienen prevista una solución a través del Conavi, y pague la indemnización a los propietarios, indicó Lamas.

“Ya le planteamos a la EBY todas las soluciones posibles, incluso que nos presten las viviendas en forma provisoria hasta obtener la solución definitiva, pero nunca nos dan una respuesta. Lo único que queremos es salir de acá, porque las condiciones en que vivimos son inaguantables”, se lamentó Lamas.

Los vecinos cuestionaron también el hecho de que la entidad muestra poca voluntad de solución cuando quienes reclaman son los sectores menos favorecidos. Sabemos que el Arq. Arce tiene 14 viviendas en el barrio, y que ya está cobrando en la EBY, mientras que a nosotros nos tienen en la eterna espera, señaló Ramón Chávez, un ocupante de vivienda que precisamente tiene un litigio con el citado constructor por la propiedad de la casa que ocupa.