Ninguno de los demás entendió a qué se refería Jesús. Una vez que Judas se retiró, Jesús dijo: "Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará. Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros. Me buscaréis, pero lo que dije a los judíos os lo digo ahora a vosotros: Donde yo voy, vosotros no podéis ir".
Pedro le preguntó a dónde iba, a lo que Jesús respondió: "A donde yo voy no me puedes acompañar ahora, me acompañarás más tarde".
Pedro insistió, asegurándole a Jesús que daría su vida por él. Jesús entonces dijo: "¿Darás tu vida por mí? Te aseguro que no cantará el gallo antes que me hayas negado tres veces".
UN POCO MÁS DE HISTORIA
Muchos de los actos litúrgicos que corresponden a estas fiestas son escenificados por los celebrantes de los oficios para dar más relevancia a los pasajes que se rememoran.
En cuanto a la liturgia cristiana en este día se conmemora la traición de Judas y el papel de éste; en ello se centran las reflexiones del Evangelio que se lee en las ceremonias de los católicos en este día. Se da lectura al pasaje de las Negaciones de San Pedro, y la Pasión según San Marcos. Muchos de los actos litúrgicos que corresponden a estas fiestas son escenificados por los celebrantes de los oficios para dar más relevancia a los pasajes que se rememoran.
En algunos monasterios e iglesias que cuentan con un mínimo de tres celebrantes se canta la lectura de la Pasión haciendo una escenificación de la misma, donde el sacerdote que oficia la misa representa a Jesús cantando los textos que a él corresponden. El diácono ejerce de narrador y lleva el peso mayor de la lectura, y el subdiácono actúa como el resto de los personajes.
Así empiezan los oficios litúrgicos de hoy, que se caracterizan por el inicio del canto de la Lamentaciones de Jeremías, en que se profetiza la desolación y el dolor de Jerusalén a causa de los pecados del pueblo.
Esto es en cuanto a la celebración religiosa en sí. Es el día en el que se exalta la imagen de la cruz y por ello muchas de las procesiones que en este día salgan al paso serán Cristos crucificados.
DURANTE LAS CELEBRACIONES, EL COLOR PÚRPURA ES UTILIZADO HASTA EL MIÉRCOLES SANTO
El color lila simboliza la penitencia y el duelo. Se lleva durante la Semana Santa, los domingos de cuaresma y en los cuatro domingos de Adviento. El violeta era el color preferido para las túnicas de los antiguos reyes. La palabra "púrpura" proviene del griego "porphyra", una especie de marisco del que se obtiene un tinte de este color. La palabra "violeta" proviene del latín "viola", el nombre de una planta púrpura azulada.
En la tradición cristiana los colores se han utilizado tanto para las vestimentas como para los paramentos, pero un sistema unificado de colores se desarrolló solamente en forma gradual y en forma casual hasta y durante toda la Edad Media.