Los resultados de la encuesta 2010 Comprehensive Global Bed Bug Study, realizada en colaboración con la Universidad de Kentucky, sugieren que nos hallamos en el umbral de una pandemia de chinches, no sólo en los Estados Unidos, sino en todo el mundo. Las causas serían el aumento de viajes y desplazamiento de personas en todo el mundo, la falta de precauciones del público, y los cambios en los productos para el control de plagas. Los chinches son del tamaño y el color de una semilla de manzana y se ocultan en valijas, bolsos, ropas, cajas o zapatos, adonde se desplazan para estar cerca de su suministro de alimento. Son criaturas nocturnas, evasivas, que se esconden en el colchón y la cabecera de la cama, detrás de los zócalos, en la tapicería de los muebles o en las grietas, y salen por la noche para alimentarse de sangre. Para detectar esta plaga, observe si hay pequeños puntos de sangre o manchas en sábanas, muebles o en la tapicería. Por precaución, no duerma en colchones de segunda mano y mantenga el orden y la limpieza en su hogar. Aunque las chinches no son conocidas por transmitir enfermedades a los seres humanos, sus picaduras dejan ronchas con picor y pueden causar una reacción alérgica en algunas personas.
Fotos: EFE y BBC Mundo.