Piel dorada a los 20, ¿y a los 40?

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Lograr un tono bronceado en la piel ha sido desde mitad del siglo XX una de las armas femeninas para seducir y demostrar estatus social. A pesar de los peligros para la salud, muchas mujeres eligen broncearse. Aquí compartimos una nota muy válida para leer antes de que llegue el verano.

 

El clima mundial sufrió cambios notables, sea por efectos naturales o por la intervención –tantas veces irreverente– de la mano humana. El sol es eje indispensable de la vida. "La ecuación es simple, sol es vida. En cuanto a la relación sol, piel y vitamina D, con solo 2 horas de exposición solar semanal, aun con ropa (mientras vamos y venimos en el trajín diario) es suficiente para asegurar la producción de la vitamina solar necesaria", explica y previene la Dra. Victoria Rivelli, dermatóloga.

-¿En qué contexto nos encontramos "solarmente"?

-Las condiciones de la actividad humana fueron generando cambios en el clima; así llegan hasta la Tierra un poco más de emisiones solares por la variación en la capa de ozono, filtro principal de las radiaciones peligrosas. Afortunadamente, también se van generando respuestas a todo esto, y los acuerdos internaciones, también suscriptos por Paraguay, nos indican los esfuerzos por revertir esa situación de la capa de ozono. Por efecto de estos acuerdos, se fueron advirtiendo más casos de cáncer de piel y surgieron campañas dirigidas al público para dar a conocer los efectos dañinos sobre el organismo y cómo tener hábitos de cuidado ante el sol, o sea lo que se llama fotoeducación.

-¿Las camas solares son una alternativa menos dañina?

-Cuando nos referimos a daño de piel por exposición solar da lo mismo que sea al aire libre que en cabinas. El bronceado natural que se va dando a lo largo de nuestra vida traduce una adaptación a la exposición solar crónica, pero como efecto protector es muy pobre, más bien con los años se van viendo los efectos dañinos, ya que el daño solar es acumulativo. De los artículos médicos y charlas profesionales, puedo decirte que se desaconseja su uso.

-Hay mujeres que se sienten sanas y se animan. ¿Qué debemos saber antes de utilizar la cama solar?

-Con respecto a estar sana, aprovecho para comentar que existen enfermedades como el lupus, que pueden ser desencadenadas o agravadas por la exposición solar; así también hay numerosos medicamentos de uso habitual que pueden dar lugar a mayor reacción ante el sol (se llama fotosensibilidad), como son: tetraciclina, ciprofloxacina, antidepresivos, betabloqueantes, diclofenac, ibuprofeno, diuréticos. La respuesta depende de cada individuo. Debería haber una verificación continua por parte del Ministerio de Salud con respecto a estos institutos de belleza y aparatos, pero no sé si se da.

-¿Las plantas naturales garantizan ningún riesgo?

-No. También hay numerosas plantas capaces de manchar la piel con relación al sol, como son los cítricos, aloe vera, mango, planta de esqueleto, "miradme no me toquéis". Así también productos perfumados, colonias, porque tienen en su composición aceites de cítricos (bergamota, lima, entre otros).

Informarse hace bien

"La consecuencia más grave de una exposición solar indiscriminada tiene que ver con la aparición del cáncer de piel, que puede ser: el más común, basocelular; otro de mediana agresividad, carcinoma espinocelular; y el tercero, muy agresivo en su comportamiento y metástasis, se llama melanoma. Los dos primeros tienen más relación con las quemaduras crónicas, el último tiene más relación con las quemaduras fuertes e intermitentes (tipo verano)", dice la Dra. Rivelli.

-¿Cómo prevenir tales enfermedades?

-Lo primero es evitar las horas cercanas al mediodía, que son las de irradiación mayor. La ropa que cubre sigue siendo nuestra protección mejor, y luego están los productos llamados protectores o filtros solares.

-Los protectores solares no se usan por falta de hábito, de conciencia, pero también porque no son accesibles para todos.

-Ojalá tuvieran precios más accesibles, pero también es cierto que han comenzado a llegar al mercado productos de muy buena calidad con mejores precios. Pero si hablamos del costo en algunas patologías donde recomendamos uso diario y frecuente, nos referimos ya a un gasto fijo muy grueso a la larga.

-Quienes aman el bronceado, ¿cómo pueden mantener este placer?

-Hay una frase que siempre les digo a mis pacientes adolescentes: "Bronceada a los 20, arrugada a los 40". Como te decía, el daño solar es acumulativo y a largo plazo; a los 15, 20 años, una no ve más que el color chocolate o dorado bonito, pero al doblar la edad se comienzan a notar las manchas y arrugas (fotodaño), que son los efectos más comunes de la radiación solar. Entonces es una cuestión de equilibrio y respeto como en todas las situaciones de la vida. Está bien el gusto y la elección personal, pero antes es necesario que nos informemos.

De cara al sol

Las relaciones entre sol y belleza se fueron modificando a lo largo del tiempo. Así, en el siglo XIX, las mujeres elegantes protegían su piel blanca del sol con vestimentas, sombrillas, para resguardar la blancura, marca de estatus social. En el siglo XX, la rebelde Coco Chanel expuso su cara al sol y, según los franceses, en el año 1927 se lanza el primer aceite para sol. A partir de entonces comienza un interés hacia la cultura del bronceado, primeramente reservado a quienes podían frecuentar las playas que, cuanto más exclusivas, mejor. Pero luego también esto entra dentro de las conquistas sociales y se hace popular tener la piel bronceada como sinónimo de "belleza, salud y buena vida".

Tu tipo de piel

Existen seis fototipos de piel que determinan el tipo de piel y el factor de protección solar recomendado para cuidar la piel de los efectos negativos del sol.

I.Piel blanca, ojos claros, pecas: Se producen intensas quemaduras solares. Difícilmente tomará color. Para conseguir bronceado, es mejor buscarlo sin sol.  Bloqueador solar factor 40 o más.

II.Piel blanca: Se quema fácil e intensamente. Queda roja y casi no toma color. Factor de protección solar 25- 40 o más.

III.Raza caucásica: Se quema moderadamente. No puede exponerse en horas pico. Si consigue no quemarse, toma un poco de color. Factor de protección solar 15 -25.

IV.Blanca o ligeramente amarronada, pelo y ojos oscuros. Se queman la piel si se expone al sol por mucho tiempo. Se pigmenta fácilmente y de forma inmediata al tomar el sol. Factor de protección solar 8-15.

V.Piel amarronada: Raras veces se quema. Se pigmenta con facilidad y de forma inmediata al tomar sol. Factor de protección solar 4-12.

VI.Raza negra: No se quema nunca la piel. Se pigmenta intensamente. Factor de protección solar 2-4.

Un bronceado cuidado

Repasemos los puntos fundamentales para lograr un bronceado con menos riesgos para la salud –vale incluso para los días nublados–:

Alimentación: Prepará tu cuerpo 10 días antes de tomar sol. Mucho líquido, jugos y agua. Luego, comer frutas y verduras frescas; tienen betacarotenos, es decir, sustancias precursoras de la vitamina A, que son antioxidantes y neutralizan los radicales libres causados por el sol. Además estas sustancias activan la melanina que nos da el color del bronceado (se encuentran en zanahorias, mango, calabaza y verduras de hoja verde). Por su parte, el tomate, el maíz, el kiwi, el brócoli y la yema de huevo contienen alfacaroteno, sustancia que también protege de los rayos del sol. Si sufriste daños por exceso de sol, en carnes, ayudan a reparar las membranas celulares el atún, salmón y caballa.

Al natural: La piel debe estar limpia e hidratada, sin rastros de maquillaje. Nada de desodorantes, colonias, etc., porque pueden producir manchas al igual que los medicamentos fototóxicos, como la píldora anticonceptiva.

Calidad: No son recomendables los productos de marca desconocida o los muy baratos. Cuando te apliques el bloqueador, 30 minutos antes de exponerte, enfatizá en las zonas sensibles: cara, cuello, escote, orejas, hombros y empeines. Para prevenir o suavizar arrugas, protegé tus labios con labiales para el efecto y tus ojos con buenos lentes de sol.

Tiempo: Nunca entre las 10 h y las 16 h. Los 4 primeros días no superes los 15 minutos y usá un protector solar mayor al indicado para tu tipo de piel. El tercer día, la piel entra en crisis, la melanina estimulada los días previos alcanza la epidermis pero aún no la protege. Aproximadamente a los 10 días, la piel estará preparada para recibir los baños de sol con un protector solar normal (no conviene pasar más de 2 horas seguidas bajo el sol).

Movimiento: No te duermas. Al moverse, los rayos solares se distribuyen mejor.

(Fuente: Internet)