Igualmente, el reciclaje de bolsas, se convierte en una alternativa válida para la producción de rubros de autoconsumo, con una visión que apunta a la protección del ambiente.
La plasticultura ofrece una amplia gama de utilidades en la producción agrícola, debido a que los trabajadores rurales pueden incrementar la calidad de sus productos. Asimismo, las precipitaciones o condiciones climáticas adversas pueden ser paliadas con el uso adecuado de los plásticos, sea mediante invernaderos o secadores, entre otros, que protegen a las hortalizas o especies frutales de los rayos solares, la lluvia y las heladas.
La utilización de plásticos no solo se limita a los invernaderos o coberturas de suelo, sino que también pueden aprovecharse para el cultivo en pequeños espacios, utilizando simples bolsas de polietileno, botellas o tubos PVC.
Igualmente, es posible fabricar pequeños secaderos con soportes de madera y paredes hechas con determinados tipos de plástico, a fin de proporcionar la temperatura adecuada para la deshidratación de frutas o el secado de hojas.
Por otra parte, al arrojar desechos plásticos, estos pueden contaminar el ambiente, por lo que el reciclaje de los mismos ayudará a la conservación de nuestro medio. El fin de la reutilización de estos materiales no será simplemente ecológico sino también productivo, lo cual beneficiará a pequeños productores o aficionados a las prácticas agrícolas.
CULTIVO DE HORTALIZAS EN BOLSAS
Las bolsas de polietileno pueden aprovecharse como recipientes para cultivar hortalizas en áreas urbanas, periurbanas o en donde no se dispone de espacio suficiente para instalar una huerta de mayor tamaño. Este método sencillo y práctico es una excelente alternativa para disponer de alimentos saludables, frescos y ricos en vitaminas y sales minerales. Por ello, es importante tomar la decisión de cargar la bolsa con tierra y abono orgánico e iniciar la siembra de semillas, de hortalizas, de hojas, raíces, frutos o flores.
Lo positivo de utilizar bolsas radica en su fácil obtención, sea de los supermercados, despensas, ferreterías o comercios dedicados a otras actividades.
Por otra parte, los plásticos mulching, para el cultivo de hortalizas, que poseen un mayor grosor que el polietileno, también pueden cargarse con tierra y abono. La única condición para que esta práctica redunde en beneficios es que llegue luz solar a las bolsas. En cuanto al preparado de abono, este puede efectuarse en la misma bolsa. El suelo que fue utilizado en el primer cultivo puede reutilizarse en otro, pero es necesario que se produzca una solarización, que consiste en someter el suelo a altas temperaturas (bajo sol), cerrando la bolsa herméticamente. Con esto, el suelo estará libre de plagas y enfermedades.
En cuanto al sistema de riego, debe realizarse con regaderas o mangueras, pero suavemente. Para hortalizas de hoja, se utiliza un litro de agua por día, en ciclo de cosecha, lo cual es más que suficiente.
TUBOS PVC Y BOTELLAS
La mayoría de los plásticos resultan útiles para la producción de hortalizas. Otra alternativa son los tubos PVC (policloruro de vinilo); los que al igual que las bolsas, simplemente deben ser cargados con tierra, abono y un sustrato a fin de conservar la humedad. Asimismo, se debe evitar que la tierra se esparza, por lo que es necesario colocar un tapón en los extremos, que pueden estar hechos de botellas de plástico. Estos tubos poseen una abertura en la parte superior por donde saldrán y desarrollarán las hortalizas, permitiendo además el riego.
Los tubos para hortalizas pueden adornar los espacios de la casa. Con la utilización de piolín, pueden actuar como planteras colgantes y, una vez desarrollado el vegetal, se cosecha para el posterior consumo. Al igual que las bolsas, también es necesario realizar riego diario.
USO DE DEFENSIVOS
El verano es la época en que más ataques de plagas y enfermedades ocurren. Al respecto, hay que recordar que la base productiva es fundamental para el éxito de este trabajo, o sea, que el sustrato o materia orgánica donde se plantarán las semillas debe estar bien preparado. Solo si hay necesidad se hacen controles o eliminación de hojas que tienen manchas, y solo en casos extremos recurrir a recetas a base de ajos, cola de caballo u otros. Existen numerosas recetas naturales, pero uno tiene que conocer bien los ingredientes y cómo mezclarlos. Otro punto importante a tener en cuenta es que se debe efectuar un monitoreo constante de las plantas. Para ello, no solo se debe mirar el haz de las hojas (frente), sino también el envés (atrás), que es el lugar donde aparecen los microorganismos causantes de enfermedades.
CONCLUSIÓN
Es importante proteger el ambiente y evitar la contaminación mediante residuos plásticos, por lo que el reciclaje de los mismos se convierte en una buena alternativa para la producción, fomentando el interés del cultivo de hortalizas en niños, jóvenes y adultos. Por ende, el enfoque ecológico de la reutilización de los materiales plásticos resulta muy ventajoso.
(*) Técnicos de la Dirección de Extensión Agraria.