Según leí, al periodista Javier Sosa Briganti le cerraron la entrada a la Olla, luego de hacer un comentario al respecto de que “el pueblo cerritas debe peregrinar hasta la casa de Luis Petengill (ex presidente del club) para que regrese como el titular de la entidad”. La medida también alcanzó a los camarógrafos del Canal 2.
Con esta resolución, Juan José Zapag (actual presidente) no hizo más que provocar un “efecto boomerang”. Es seguro que la audiencia del programa en el que Sosa Briganti es comentarista tendrá ahora más audiencia, atendiendo la gran publicidad que le hizo la directiva al imponer esta polémica medida. Y es que gracias a los “genios asesores” (quiero pensar que fueron ellos y no Zapag), que sugirieron la censura al citado equipo periodístico, se activaron las alarmas de los medios de comunicación, que se hacen eco (y publicidad) a la situación de los periodistas afectados. Acaso la directiva no sabe que las empresas periodísticas en su totalidad defienden el libertad de prensa, consagrada en nuestra Constitución y que iban a cuestionar esta prohibición. Evidentemente no midieron las consecuencias de este acto, que tarde o temprano deberán dejar sin efecto.
En concreto, Zapag hizo un excelente regalo al equipo deportivo de Canal 2 en el mes del periodista: Mucha publicidad y protagonismo a los comentaristas de fútbol de ese medio.