Locuras de fin de año

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Eso de que un Presidente de la República multimillonario se pase “prestando” dinero de sus guardias de seguridad es más argel que el descuento que hacen algunos bancos al aguinaldo. Pero al parecer llega diciembre y todo está permitido, incluso hacerse del loco e inventar historias.

Un ejemplo clarito de esta onda “fin de año” lo dio la diputada colorada Cynthia Tarragó, quien recorrió medios para aclarar que hace un año ya no convive con su marido, Wilson Marinoni, asesor legal de presuntos jefes narcos. Y es que a estas alturas todos corren del marcante “narcopolítico”. Lástima que la legisladora olvidó comentar la estrategia a su esposo (o exesposo), pues este se pasó aclarando en las radios que siguen unidos en matrimonio.

Ojalá que la bella diputada no quede pegada a los rumores de que su campaña fue financiada con fondos poco claros, pues afectaría su intención de posicionar algún proyecto para las elecciones municipales (2015) y las generales (2018). Por de pronto la exmodelo está bien respaldada por el senador “Marito” Abdo Benítez, candidato a presidir la Junta de Gobierno, e incluso tiene el apoyo de un empresario, dueño de un holding de medios de comunicación, dicen los cercanos al creador del Nuevo Rumbo.

Y la locura también llegó a las casas de varios parlamentarios. Las esposas/os y amantes se pasaron estas últimas semanas explorando internet para decidirse por un sitio turístico. Investigaron todos los detalles, menos los precios, pues con el tema del juicio político se liberaron los rubros. Los ministros de la Corte (y uno del Tribunal Superior de Justicia Electoral) financiarán las vacaciones familiares de los legisladores e incluso a varios les sobrará para cambiar de 4x4. Trascendió que uno de los magistrados amenazados tuvo que recurrir incluso a usureros para alcanzar lo acordado. Fue el único que se salvó, pero quedó con tantos pagarés que los prestamistas salvadores despertarían la envidia hasta del ya desaparecido fundador del Unace.

Esto del juicio político también ya movilizó a los candidatos a la alta magistratura. Una de las futuras postulantes a la Corte y que agrada a la Presidencia de la República es la ministra de Justicia, Sheila Abed. El único problema de la funcionaria pasa por su título de doctora, pero están en pleno proceso de solución, comentaron. Por si acaso, Sergio Godoy, asesor jurídico de la Presidencia, también comenzó los trámites para hacer su doctorado, dijeron sus compañeros de trabajo.

Esta vorágine politiquera se detendrá en la tercera semana de diciembre, según presumen algunos. No veo la hora de que llegue la Navidad para disfrutar de la pausa. El recreo será corto, porque en enero ya tendremos proselitismo duro y puro para las municipales y la Junta de Gobierno. A preparar nuestros estómagos, primero para las cenas de fin de año, y luego para digerir esas mentiras mal disfrazadas de promesas.