Los pasajeros ahora pueden "entrar fácilmente a la estación y tomar el tren "sin necesidad de tarjetas o teléfonos", informaron anoche varios medios locales.
Esta iniciativa representa "un avance significativo en el transporte ferroviario, al simplificar el proceso de entrada y mejorar la experiencia de viaje para los usuarios", recogen los medios.
Los viajeros pueden deslizar la palma de su mano sobre el dispositivo de reconocimiento biométrico para ingresar a la estación, eliminando la necesidad de llevar consigo tarjetas o teléfonos móviles.
La Comisión de Transporte Municipal de Pekín ha instalado dispositivos de registro y apertura con las huellas de las palmas en la zona de venta de billetes y ha realizado modificaciones en las máquinas de acceso para hacer posible esta innovadora forma de pago.
El proceso de registro y pago mediante huellas palmares es "rápido y conveniente", con un tiempo promedio de 2 a 3 segundos al pasar por los torniquetes, afirmaron las autoridades locales.
China continúa liderando el mercado de pagos biométricos a nivel mundial, utilizando tecnologías como el reconocimiento facial, el reconocimiento del iris, el análisis de los latidos del corazón y el mapeo de las venas.
Empresas como Ant Group, matriz del servicio de pago electrónico Alipay, y Tencent, propietaria de WeChat Pay, han estado impulsando la adopción de estas tecnologías tanto en establecimientos físicos como en plataformas digitales, lo que ha llevado a un amplio uso de sistemas de pago biométricos en diversas ciudades chinas.
