Un nuevo brote del virus Nipah en un estado del este de la India ha encendido las alarmas de las autoridades sanitarias internacionales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó este jueves dos casos de esta infección poco común pero altamente letal, que es considerada una seria amenaza para la salud pública, informa CNN.
¿Qué es el virus Nipah?
El virus Nipah es un patógeno zoonótico, es decir, un virus que puede transmitirse de animales a humanos. Recibe su nombre de la aldea de Malasia donde vivía el primer paciente conocido.

Pertenece a la misma familia de virus que el sarampión. Sin embargo, aunque no es tan infeccioso como el sarampión, resulta significativamente más mortal: mata a más de la mitad de las personas que infecta.
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Cómo se transmite: de animales y humanos
Transmisión animal-humano: de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC), la transmisión desde animales ocurre con mayor frecuencia por:
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- Contacto directo con cerdos infectados
- Contacto directo con murciélagos frugívoros infectados
- Consumo de frutas o productos derivados de frutas (como jugo crudo de palma datilera) contaminados con orina o saliva de murciélagos frugívoros infectados
Transmisión entre personas: el Nipah también puede transmitirse directamente de persona a persona. Esta transmisión se da a través de contacto muy cercano con una persona infectada, lo que limita su propagación en comparación con virus altamente contagiosos, pero no reduce su peligrosidad.
Síntomas y evolución de la enfermedad
Según la OMS, los síntomas pueden aparecer entre cuatro y catorce días después de la infección. Los casos asintomáticos son poco frecuentes.
En la fase inicial los primeros signos son inespecíficos y se asemejan a los de una gripe:
- Fiebre
- Dolor de cabeza
- Dolor muscular
- Vómitos
- Dolor de garganta
En aproximadamente dos tercios de los pacientes, la enfermedad progresa con rapidez y el coma puede aparecer en un plazo de cinco a siete días.
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Algunas infecciones producen además síntomas respiratorios, entre ellos:
- Tos
- Hallazgos anormales en radiografías de tórax
En la mayoría de los pacientes se observan cambios en el líquido cefalorraquídeo que rodea el cerebro, similares a los de otras infecciones virales cerebrales. Las imágenes cerebrales pueden mostrar daños derivados de la muerte de tejido, y la actividad eléctrica cerebral ayuda a predecir la gravedad de la enfermedad.
En los casos más graves, el virus puede afectar partes del cerebro que controlan funciones vitales básicas, como:
- Movimiento ocular
- Frecuencia cardíaca
- Presión arterial
Esto puede causar daños permanentes.
Secuelas en los sobrevivientes
Las personas que sobreviven a la infección por Nipah suelen experimentar:
- Fatiga persistente
- Cambios en el funcionamiento del sistema nervioso
Estos efectos pueden mantenerse durante años, lo que convierte al virus no solo en una amenaza aguda, sino también en un problema de salud a largo plazo para los pacientes afectados.
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Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico se realiza habitualmente mediante análisis de sangre, que permiten detectar y cuantificar proteínas específicas asociadas al virus.
En la actualidad:
- No existe una vacuna específica contra el Nipah
- No hay un medicamento antiviral aprobado de forma específica para tratarlo
El manejo clínico se basa en:
- Atención de apoyo
- Asistencia respiratoria para pacientes con síntomas neurológicos graves
Un medicamento llamado ribavirina, utilizado junto con otros fármacos para tratar la hepatitis C crónica, podría ofrecer algún beneficio en el tratamiento del Nipah, aunque los resultados obtenidos hasta ahora son dispares.
Nivel de riesgo y potencial de bioterrorismo
El virus Nipah está clasificado por los CDC como de nivel cuatro de bioseguridad, la categoría más alta, reservada para los patógenos más peligrosos, como los virus del ébola. Esta clasificación refleja:
- Su elevada tasa de mortalidad
- Su potencial de transmisión entre personas
- Su capacidad para causar brotes
- La ausencia de vacunas o tratamientos específicos aprobados
Además, se considera que el virus tiene potencial para ser utilizado como agente de bioterrorismo.
Países con brotes y reservorios
Aunque solo se han detectado unos pocos brotes, el Nipah se ha convertido en una preocupación recurrente en algunas regiones de Asia.
Los brotes de Nipah se registran casi cada año en zonas de:
- Bangladesh
- India
- Malasia
- Filipinas
- Singapur
Bangladesh es el país que reporta el mayor número de infecciones. Esto se relaciona con la presencia de murciélagos frugívoros —entre los más grandes del mundo— que son nativos de estas áreas y actúan como reservorios del virus.
El virus Nipah también se ha identificado en murciélagos de:
- China
- Camboya
- Tailandia
- Madagascar
- Ghana
Estacionalidad
La propagación del virus suele intensificarse entre diciembre y mayo, coincidiendo con:
- La temporada de reproducción de los murciélagos
- La temporada de recolección de savia de palmera datilera
Estas condiciones favorecen el contacto entre humanos y los murciélagos frugívoros que transportan el virus.
Magnitud global del problema
A pesar de la atención que genera cada brote, el virus Nipah sigue siendo muy poco común a escala mundial. Hasta 2024, se habían reportado alrededor de 754 casos globalmente, aunque se estima que esta cifra podría estar subestimada.
Ante la falta de vacunas y tratamientos específicos, la respuesta médica y de salud pública se centra en:
- Reducir el riesgo de transmisión de animales a humanos
- Implementar estrictas medidas de control y protección al trabajar con personas infectadas
El seguimiento cuidadoso de los brotes, la protección del personal sanitario y la educación de las comunidades en riesgo son claves para limitar la propagación de un virus que, aunque poco frecuente, es extraordinariamente letal.
Fuente: CNN
