De acuerdo con un comunicado de la UB, la investigación revela que siete de los diez episodios más extremos de fusión tuvieron lugar después del año 2000, entre los que se encuentran los acaecidos en los veranos de 2012, 2019 y 2021, que "no tienen precedentes dinámicos comparables".
Las proyecciones futuras señalan que las anomalías extremas de producción de agua podrían aumentar hasta tres veces más.
El equipo encabezado por el investigador del Departamento de Geografía de la UB Josep Bonsoms analizó los episodios más extremos entre 1950 y 2023 a través de una aproximación que combina el estudio de los tipos de circulación de masas de aire anticiclónicas y ciclónicas y un modelo climático regional.
