El acoplamiento con el módulo Poisk del segmento ruso fue realizado por el cosmonauta Serguéi Kud-Sverchkov después de que en su entrada en órbita resultara dañada una de las dos antenas del carguero.
Dicha antena es necesaria para completar la maniobra de acercamiento automático a la plataforma orbital.
Rusia lanzó el domingo el carguero tras reparar de urgencia la plataforma de lanzamiento del cosmódromo de Baikonur averiada a finales del pasado año.
La Progress transportó, tras una travesía de casi 50 horas, 829 kilogramos de combustible, 420 litros de agua potable y 59 kilogramos de oxígeno, además de 1.211 kilogramos de carga seca para la tripulación.
