"Esta transmisión marca un punto de inflexión en el manejo de información sensible en la democracia, los medios de comunicación y la economía", destacó el portavoz del Parlamento austríaco Karl-Heinz Grundböck.
Se trata de un proyecto piloto para probar la criptografía cuántica en condiciones reales y colocar al Parlamento como una "fuente de información fiable" ante amenazas futuras, como el uso de la IA para manipular señales en vivo o realizar ciberataques avanzados.
La señal de televisión viajó hoy desde la sede del hemiciclo hasta los estudios de la ORF en Viena, garantizando una transmisión en directo completamente segura, según señalaron la emisora y el Parlamento en sendos comunicados.
"En tiempos de crecientes ciberamenazas y desinformación dirigida, esta tecnología constituye un escudo protector adicional para la credibilidad de los sistemas democráticos", subrayó Grundböck.
Dado que la seguridad cuántica implica que cualquier intento de interferir en las transmisiones sea detectado de inmediato, esta tecnología "establece nuevos estándares de calidad, transparencia y credibilidad en la era digital", destacó por su parte el director técnico de la televisión pública, Harald Kräuter.
A diferencia del cifrado tradicional por algoritmos matemáticos, esta tecnología genera mediante una fuente de luz especial pares de fotones que se envían a través de una conexión de fibra óptica independiente tanto al Parlamento como a la ORF.
Estas partículas se miden en ambos extremos y, si sus estados coinciden, se asigna una clave secreta compartida. Cualquier intento de interceptar la transmisión altera inevitablemente el estado de los fotones y se detecta al instante, lo que interrumpe la generación de la clave.
En el proyecto participan la empresas Big Blue Marble, especializada en radiodifusión, y zerothird, dedicada a la criptografía cuántica.
