Fármacos o microbiota, ambos sirven para mantener la pérdida de peso, según nuevos ensayos

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Redacción Ciencia, 13 may (EFE).- Mantener la pérdida de peso es la fase más complicada en el tratamiento de la obesidad. Dos ensayos clínicos sugieren que es posible con dos estrategias diferentes: una clase de medicamentos para adelgazar o un suplemento de un tipo de bacteria de la microbiota.

El primero de los ensayos enroló a 376 participantes estadounidenses con una edad media de 48,6 años, que habían completado 72 semanas de tratamiento inyectable con tirzepatida o semaglutida.

Una vez lograda la pérdida de peso, recibieron durante 52 semanas un placebo o el fármaco orforgliprón, que es también un agonista del receptor del GLP-1, pero que se usa por vía oral y se investiga para el tratamiento de la obesidad y la diabetes tipo 2.

El grupo tratado previamente con tirzepatida y que recibió orforgliprón mantuvo el 74,7 % de su pérdida de peso, en comparación con el 49,2 % del grupo del placebo. Para los que adelgazaron con semaglutida y luego el nuevo medicamento, las cifras fueron del 79,3 % y el 37,6 %, respectivamente.

Los efectos secundarios más frecuentes, según el estudio, fueron de tipo gastrointestinal y en su mayoría de gravedad leve a moderada.

El segundo estudio, que usó dieta y un suplemento diario de una bacteria, se realizó en Países Bajos con 90 personas con una edad media de 51,8 años.

El primer paso fue dieta hipocalórica de ocho semanas para perder peso y pasaron a la siguiente fase 84 personas, que habían adelgazado un 8 % o más del peso corporal.

Los resultados indican que los que recibieron el suplemento  recuperaron el 13,6 % del peso que habían perdido en la primera fase, mientras que los del placebo ganaron el 32,9 %.

Los que tomaron el suplemento lograron una mayor pérdida de peso total, de 3,1 kilogramos desde el inicio del estudio, en comparación con el grupo del placebo.

Además, mostraron una mejor conservación de la sensibilidad a la insulina y no se notificaron efectos secundarios graves relacionados con el tratamiento.

Ambos estudios sugieren, según la publicación, que la pérdida de peso inicial puede mantenerse con ambas estrategias, si bien los dos equipos de investigadores indican como limitaciones de sus estudios el carácter a corto plazo y la escasa diversidad de las poblaciones estudiadas.