Los hallazgos arqueológicos han demostrado que los neandertales utilizaban palillos para eliminar los restos de comida de los dientes y que podrían haber utilizado plantas medicinales, pero el alcance de sus capacidades médicas no está claro.
La nueva investigación describe un diente de neandertal que sufrió modificaciones físicas para tratar una infección, en concreto un orificio profundo en el centro que se adentra en la cavidad pulpar para retirarla.
A la vista de esos restos, los neandertales tenían “la capacidad de identificar el origen del dolor, determinar cómo tratarlo, aplicar la destreza manual necesaria para una intervención eficaz y soportar un tratamiento doloroso para aliviar molestias futuras”.
Asimismo identificaron zonas de desmineralización en las que se conservaban restos de caries, lo que revela “aún más que la concavidad del diente estaba relacionada con el tratamiento”, resalta el artículo.
La comparación de los rastros microscópicos del espécimen neandertal original con los producidos experimentalmente reveló una clara coincidencia.
Los hallazgos demuestran que el fresado de una lesión cariosa con una herramienta de piedra afilada y delgada “es totalmente eficaz, lo que permite la rápida eliminación del tejido dental dañado”, destacó Zotkina.
