El ADN revela la migración, las uniones matrimoniales y tradiciones del Pacífico preinca

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Redacción Ciencia, 22 may (EFE).- El análisis de ADN antiguo ha revelado que la migración a larga distancia a lo largo de la costa del Pacífico de Perú comenzó hace al menos 800 años, es decir, siglos antes de la expansión y auge del Imperio Inca (1.400 a 1532 d.C.).

El estudio ha sido realizado por un equipo internacional liderado por la Universidad de Sidney (Australia), y se basa en los restos de 21 individuos y en datos arqueológicos e históricos que prueban que la población de la cosa del Pacífico migró al sur mucho antes de lo que se pensaba.

De acuerdo con el análisis de ADN, las personas viajaron más de 700 kilómetros desde la costa norte de Perú hasta el Valle de Chincha en el sur, donde se asentaron y mezclaron con poblaciones vecinas, aunque durante generaciones mantuvieron tradiciones culturales distintivas, como la modificación craneal o pintar a los muertos con pigmento rojo.

Además, el estudio identificó un osario familiar en el sitio de las Huacas, una tumba que contenía a familiares que practicaban la endogamia (procreación entre parientes cercanos), además de las tradiciones culturales persistentes.

El estudio "muestra las redes sociales estrechas y de gran alcance de las comunidades costeras preincaicas, así como la forma en que las personas mantuvieron las tradiciones culturales de marcar las identidades grupales durante siglos, incluso cuando se casaban con grupos distintos", resume el coautor principal, Jacob Bongers, arqueólogo de la Universidad de Sidney.

Los autores analizaron muestras de ADN de 21 individuos recuperados de sitios de entierro en el Valle de Chincha para reconstruir las relaciones familiares y explorar la diversidad genética a lo largo del tiempo.

Los datos de todo el genoma y las dataciones por radiocarbono sugieren que los migrantes llegaron al Valle de Chincha al menos en el siglo XIII d.C., mucho antes de la expansión inca.

"Su ascendencia se remontaba a la costa norte peruana, a más de 700 kilómetros de distancia, y el ADN de estos primeros migrantes no reveló indicios de mezcla con las poblaciones locales", apunta Bongers.

Además, las pruebas genéticas mostraron una ascendencia mixta entre personas de las costas norte, central y sur a lo largo de las generaciones posteriores, lo que para Bongers significa que "después de que los norteños migraran a Chincha, se mezclaron con grupos de zonas costeras vecinas, una práctica que continuó durante el Periodo Colonial Español (1532-1825 d.C.)".

Los datos genéticos y bioarqueológicos de las muestras de ADN también indicaron la procreación entre parientes cercanos.

"El entierro de miembros de la familia juntos y la evidencia de uniones entre parientes cercanos en el bajo Valle de Chincha resalta la importancia de la unidad familiar para los antiguos andinos", añade la coautora principal, Jordan Dalton, de la Universidad Estatal de Nueva York, Oswego.

"Las uniones entre parientes cercanos pudieron ser un medio estratégico para retener el control sobre los recursos dentro del grupo", según Dalton.

Todos los individuos analizados tenían cierta ascendencia de la costa norte, lo que demuestra una continuidad poblacional de al menos 200 años y coincide con las persistentes tradiciones culturales mantenidas en Chincha desde al menos los siglos XIII al XV.

En los individuos analizados del valle bajo y medio se aprecian prácticas como la modificación craneal, "un proceso que se realizaba en la infancia para dar forma a la cabeza mediante tablas y vendajes; vértebras humanas ensartadas en palos de caña" y la aplicación post-mortem de pigmento rojo al cráneo.

Estas tradiciones se han documentado desde hace mucho tiempo en la costa norte de Perú, lo que indica que los migrantes llevaron sus tradiciones hacia el sur "para marcar identidades grupales", opina Bongers.

El momento de la migración desde el norte de Perú coincidió con importantes cambios sociales y políticos a lo largo de la costa peruana, pero las razones precisas del movimiento de la población siguen siendo inciertas.