El objetivo de esta política es aportar una "mayor protección" en las redes a los menores, quienes, según apuntan las autoridades malasias, están expuestos a contenidos "a una escala e intensidad sin precedentes".
"Dado que (los niños) aún están desarrollando su capacidad para evaluar riesgos, gestionar interacciones en redes y tomar decisiones informadas, son particularmente vulnerables a los peligros en internet", apunta Kuala Lumpur al mencionar "la exposición a contenido dañino" o "interacciones inseguras" con otros usuarios.
Las plataformas que tengan más de ocho millones de usuarios en el país están obligadas a adoptar medidas de "seguridad infantil" para garantizar el "uso seguro de sus servicios por parte de los usuarios menores de edad", recordó esta semana la Comisión de Comunicaciones y Multimedia de Malasia (MCMC).
Malasia evitó imponer a las empresas una tecnología concreta para verificar la edad de los usuarios a fin de brindar "flexibilidad" a las plataformas a la hora de implementar soluciones "eficaces, seguras y adecuadas" que cumplan los requisitos de "exactitud, privacidad y seguridad".
"Esto se aplica independientemente de si dicha plataforma tiene su sede en Malasia o en el extranjero", subrayan las autoridades al citar como ejemplo a Facebook, Instagram, TikTok y YouTube, y al conceder un "periodo de gracia" a la compañías a fin de adaptarse a los cambios.
Además, en el supuesto de que los menores usen cuentas de adultos para saltarse la restricción, las empresas también deberán implementar "medidas razonables y proporcionales para prevenir y mitigar dicho uso indebido, incluido la detección de comportamientos sospechosos" en los perfiles.
En el caso de que las plataformas no cumplan con la ley, Malasia estipula multas de hasta 10 millones de ringgit (2,5 millones de dólares o más de 2,1 millones de euros), y exime a los padres o tutores del incumplimiento, aunque les recomienda que supervisen el uso de las redes por parte de sus hijos.
"Esto garantiza que los proveedores rindan cuentas y adopten medidas efectivas para implementar la verificación de edad, fortalecer la rendición de cuentas y brindar experiencias en línea más seguras para los menores de edad", argumenta la comisión, que ha mantenido en los últimos seis meses 37 reuniones con los representantes de las plataformas.
Malasia sigue la estela de Australia, pionero en vetar las redes sociales a los menores de 16 años, con una normativa vigente desde diciembre que obliga a las plataformas a verificar la edad de sus usuarios bajo amenaza de multas de hasta 49,5 millones de dólares australianos (29 millones de euros).
Tras los pasos del país oceánico, Indonesia adoptó en marzo una restricción similar.
Estos tres países de Asia-Pacífico adelantan así a otros de Europa como Francia y Reino Unido, que han dado pasos para reforzar los controles de edad, o España, que planea prohibir las redes a menores de 16 y exigir responsabilidad a los directivos de las compañías.
No obstante, Australia e Indonesia han admitido dificultades a la hora de garantizar las restricciones: Camberra aseguró que un "porcentaje significativo" de menores sigue utilizando las redes, mientras Yakarta acusó a las empresas de poca colaboración.
En enero, Kuala Lumpur ya implementó medidas de protección de menores en redes sociales como TikTok y Facebook, que también responsabiliza a las empresas, y reafirmó sus planes para instaurar una edad mínima de uso.
