Premio a matemática Hong Wang abre en China un debate sobre educación y retorno científico

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Pekín, 4 ago (EFE).- La trayectoria de la matemática Hong Wang, que pasó de sentirse rezagada entre sus compañeros de la Universidad de Pekín a ganar la Medalla Fields, la máxima distinción de esta disciplina, abrió en China un debate sobre un sistema educativo centrado en las notas y sobre la presión que afrontan los científicos en el extranjero para regresar al país.

La investigadora, nacida en la región china de Guangxi (sur) hace 35 años y profesora en la Universidad de Nueva York, resolvió con colaboradores la conjetura de Kakeya en tres dimensiones, un problema abierto durante más de un siglo, y se convirtió en la tercera mujer que recibe el galardón.

Su historia llamó la atención en China porque no siguió el itinerario habitual de los alumnos identificados desde jóvenes como talentos excepcionales. Wang ingresó con 16 años en la Universidad de Pekín, pero lo hizo en la Facultad de Ciencias de la Tierra y solo más adelante logró trasladarse a Matemáticas.

Wang, citada por la prensa local, recordó que durante sus estudios llegó a sentirse "apurada" por la dificultad de las asignaturas y por el nivel de sus compañeros, muchos de ellos formados desde edades tempranas en competiciones matemáticas.

Wang explicó que entonces "sentía que sobrevivir ya era suficiente" y que tardó en ganar confianza.

En las redes chinas, algunos interpretaron su trayectoria como una crítica al modelo educativo. "Lo que dice Wang es cierto, pero aquí no gusta escucharlo, así que se trata discretamente", escribió un usuario en la red Weibo, similar a X, bloqueado en China.

Tras graduarse en Pekín, Wang continuó su formación en Francia y después se doctoró en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, antes de incorporarse a la Universidad de Nueva York y al Instituto de Altos Estudios Científicos francés.

Su experiencia fue comparada con la de Yu Deng, también ganador de la Medalla Fields de 2026, quien había obtenido una medalla de oro en la Olimpiada Internacional de Matemáticas antes de entrar en la Universidad de Pekín.

Mientras Deng fue presentado como un talento detectado desde la adolescencia, Wang apareció como una investigadora de desarrollo más lento, cuya capacidad no quedó reflejada inmediatamente en las notas o los concursos.

El caso reavivó críticas recurrentes a un modelo educativo condicionado por el 'gaokao', el examen de acceso a la universidad, y por una evaluación centrada en las notas, que puede relegar cualidades difíciles de medir, como la originalidad o la perseverancia.

 Li Rui, investigador de la Academia de Ciencias de China, declaró al diario hongkonés Wenweipo que el logro de Wang "demuestra al menos que China ya cuenta con una base para cultivar y exportar talentos matemáticos de primer nivel".

Sin embargo, el experto advirtió de que el "entorno de evaluación de alta presión en China frecuentemente impide que los jóvenes se atrevan a abordar problemas teóricos", al tiempo que instaba a  "redescubrir la 'utilidad de la inutilidad'" de disciplinas como las matemáticas.

"Un entorno de investigación de primer nivel suele proporcionar un ecosistema académico que tolera el fracaso y fomenta la innovación", apostilló el investigador.

Las propias autoridades chinas han reconocido ese problema y han pedido superar en los últimos años la tendencia a valorar a los alumnos "solo por las notas".

Un vídeo en el que Wang respondía a una pregunta sobre si planeaba regresar a China circuló ampliamente en el país asiático y abrió otro debate en las redes sociales. La matemática señaló que se trataba de una decisión "muy importante" para ella y sobre la que todavía no había llegado a una conclusión.

Entre las voces que reclamaron su regreso figura Shing-Tung Yau, ganador de la Medalla Fields en 1982 y académico de la Universidad de Tsinghua, quien afirmó que había invitado "en varias ocasiones" a Wang y Deng a volver a China para ejercer como profesores. "Esperamos que regresen", declaró al medio local Red Star News.

Sin embargo, "quédate donde puedas investigar mejor" o "vuelve de visita, pero no necesariamente a trabajar" fueron algunas de las ideas repetidas en los comentarios en Weibo sobre Wang.

La reacción oficial evitó entrar en el debate. La portavoz de la Cancillería china Mao Ning afirmó tras conocerse el premio que es "un reflejo de la confianza, la superación y el espíritu de lucha de la juventud china".

La discusión se produce además en plena competencia científica y tecnológica entre China y Estados Unidos.

Pekín ha convertido la autosuficiencia tecnológica en una prioridad y promueve el regreso de investigadores formados en el extranjero mediante programas de captación de talento, mientras en Estados Unidos científicos chinos afrontan un mayor escrutinio y restricciones migratorias.