Nuevo hallazgo sobre resistencia de células cancerosas en el hígado

Modelo anatómico hepático en la mesa del médico durante la consulta.
Modelo anatómico hepático en la mesa del médico durante la consulta.peakSTOCK

BRUSELAS. Investigadores del VIB y la KU Leuven descubrieron cómo las células cancerosas evaden el sistema inmunitario en metástasis hepáticas al modificar proteínas clave. Este hallazgo podría revolucionar las estrategias terapéuticas contra una de las formas más letales de cáncer.

Un equipo internacional liderado por investigadores del Instituto Flamenco de Biotecnología (VIB) y la Universidad Católica de Lovaina (KU Leuven) logró identificar cómo las células cancerosas secuestran un ácido graso para escapar del ataque inmunitario en las metástasis hepáticas, entre las formas de propagación del cáncer más comunes y letales, e incluso revertir este proceso, anunció este miércoles el VIB.

Palmitoilación

Los investigadores concluyeron que las células metastásicas unen el palmitato -un ácido graso abundante en el hígado- a una proteína llamada laminina-511 a través de una enzima denominada DHHC17.

“La laminina-511 es una proteína que regula la migración celular, la invasión tumoral y la metástasis, y que se vuelve más estable una vez que el palmitato se une a ella”, precisó el VIB en un comunicado.

Mujer con daño hepático.
Mujer con daño hepático.

Las células cancerígenas evitan así su destrucción por el sistema inmunitario mediante un proceso llamado palmitoilación, en el que las células unen el palmitato a proteínas para regular distintos procesos celulares.

En lugar de eliminar las células cancerosas, los neutrófilos -células inmunitarias defensoras de primera línea frente a las infecciones- expuestos a la laminina-511 se vuelven más propensos a formar trampas extracelulares de neutrófilos (NETs, por sus siglas en inglés), unas estructuras en red que, en vez de atrapar patógenos como es habitual, favorecen al tumor, detalla el instituto.

Al manipular la enzima DHHC17 en modelos experimentales, los científicos lograron revertir el proceso, restaurando la actividad anticancerígena de los neutrófilos y reduciendo el crecimiento metastásico.

“Las metástasis hepáticas siguen siendo extremadamente difíciles de tratar”

“Nuestros hallazgos revelan una nueva forma en la que las células cancerosas metastásicas remodelan su entorno para protegerse del ataque inmunitario”, afirmó la autora principal del estudio, la doctora Anke Vandekeere.

“En lugar de actuar únicamente sobre la célula cancerosa, esta vía permite que las células tumorales desarmen a los neutrófilos y socaven uno de los mecanismos naturales de defensa del organismo contra el cáncer”, añadió.

Según el instituto, las metástasis hepáticas se encuentran entre las formas de propagación del cáncer más comunes y letales, dado que el hígado es un órgano metabólicamente muy activo y un destino frecuente de las células cancerosas metastásicas.

Aunque desde hace tiempo se sabe que los tumores pueden aprovechar los nutrientes de su entorno para favorecer su crecimiento, se comprendía mucho menos cómo esos nutrientes influyen en la interacción entre las células cancerosas y el sistema inmunitario, indicó.

“Comprender cómo las células cancerosas explotan el entorno singular del hígado ofrece nuevas oportunidades para desarrollar terapias que hagan a estos tumores más vulnerables frente al sistema inmunitario”, señaló la profesora Sarah-Maria Fendt, que lidera el equipo investigador conjunto.

No obstante, “las metástasis hepáticas siguen siendo extremadamente difíciles de tratar”, concluyó.

El hallazgo se suma a la creciente evidencia de que la palmitoilación de proteínas influye en la progresión del cáncer y la evasión inmunitaria, un papel que hasta ahora no se había vinculado a la comunicación entre células cancerosas y neutrófilos, detalla el VIB.

Los autores recuerdan además que un ensayo clínico previo que buscaba eliminar por completo los neutrófilos no mejoró la eficacia de la inmunoterapia, lo que sugiere que reprogramar su comportamiento -en lugar de eliminarlos- podría ser una vía más prometedora para futuros tratamientos.