Las gotas de lluvia, cuando se cargan eléctricamente, pueden favorecer la corrosión

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Redacción Ciencia, 26 ago (EFE).- Las gotas de lluvia, debido a un fenómeno natural, pueden cargarse eléctricamente de forma espontánea al desplazarse sobre diferentes superficies y deteriorar esas que han sido tratadas con recubrimientos protectores, favoreciendo así la corrosión.

La corrosión supone un problema económico y de seguridad para los productos y estructuras metálicas al aire libre, y la provocada por la lluvia se creía que se debía principalmente a que las gotas eran físicamente abrasivas o a que contenían ácidos procedentes de los contaminantes.

La nueva investigación analizó cómo las gotas de agua eléctricamente neutras pueden cargarse y corroer diferentes materiales.

La electrificación por contacto es un proceso por el que las gotas se cargan eléctricamente de forma espontánea al desplazarse sobre superficies como las hojas de las plantas, las alas de los insectos, las paredes de los edificios, los cristales de las ventanas y el plástico, explica el artículo.

El equipo analizó el efecto de las gotas de agua así cargadas cuando impactan contra superficies metálicas, protegidas por un recubrimiento no conductor y observaron que "pueden provocar que este sufra una ruptura eléctrica y dar lugar a la corrosión del metal".

Para el estudio, dejaron caer agua sobre cuatro superficies comunes: una hoja de planta, un panel de espuma de PVC, vidrio de poliestireno y un recubrimiento hidrófugo de uso habitual denominado PFOTS.

A continuación, las gotas se deslizaron sobre cobre recubierto de teflón y observaron que las gotas adquirían una pequeña carga eléctrica.

Las observaciones realizadas tras la caída de 3.000 gotas desde las superficies sobre el cobre recubierto de teflón revelaron que este se deterioraba, lo que provocaba la corrosión del metal subyacente. Cuando las gotas no tenían carga, no se veían daños en la superficie.

Los investigadores consideran necesario seguir investigando para determinar cómo evitar la corrosión en estas condiciones y mejorar los materiales diseñados para proteger barcos, coches y edificios.