Los astronautas Zhu Yangzhu y Zhang Zhiyuan salieron al exterior y, con el apoyo del brazo robótico de la estación espacial y del personal científico en tierra, llevaron a cabo la instalación de equipos de protección contra basura espacial, así como tareas de mantenimiento externo de los paneles solares, informó este viernes la agencia estatal Xinhua.
Ambos regresaron sin incidencias al módulo núcleo Tianhe tras completar las tareas previstas, en una operación que las autoridades indicaron que culminó con "éxito".
Con esta salida, Zhu Yangzhu volvió a caminar por el espacio tres años después de su anterior salida, mientras que su compañero Zhang Zhiyuan realizó su primera misión de este tipo.
En la operación también participó Li Jiaying, la primera astronauta proveniente de Hong Kong, que permaneció en el interior de la estación coordinando las labores.
El organismo indicó que se trata de la primera salida al espacio de la tripulación de la Shenzhou-23 y de la segunda ocasión en que astronautas chinos realizan un mantenimiento externo de los paneles solares, lo que refuerza de forma efectiva la seguridad y estabilidad del suministro eléctrico de la estación espacial.
Desde su llegada el pasado 25 de mayo a la estación espacial china, la Tiangong, los astronautas han completado con éxito tareas de relevo en órbita y de manejo externo de cargas útiles de aplicación, han realizado entrenamientos en órbita de acoplamiento y atraque, así como de atención médica de emergencia, y simulacros de emergencia de todo el sistema.
Además, Xinhua informó de que los experimentos y ensayos a su cargo en los ámbitos de las ciencias de la vida espacial e investigación humana, la física de la microgravedad y las nuevas tecnologías espaciales avanzan de forma estable.
Esta misión incluye el primer experimento del programa tripulado chino para mantener a uno de sus integrantes durante un año en el espacio, aunque las autoridades todavía no han precisado cuál de los tres astronautas será seleccionado.
La Tiangong (Palacio Celestial, en chino) está diseñada para operar al menos diez años y podría convertirse en la única estación espacial habitada del mundo una vez se retire del servicio la Estación Espacial Internacional, prevista para finales de esta década.
Pekín ha reforzado en los últimos años su programa espacial con proyectos como la construcción de la estación Tiangong, el programa lunar Chang’e y las preparaciones para un futuro alunizaje tripulado antes de 2030.
