“Estos felinos eran extraordinariamente adaptables, al igual que los pumas en toda su área de distribución actual”, explica Molly Cassatt-Johnstone, autora principal del estudio y profesora de la UC Santa Cruz.
El ´guepardo americano´ habitó las praderas de Norteamérica durante el Pleistoceno, hace entre 2,5 millones y 16.000 años y, según los fósiles hallados hasta la fecha, tenía un cuerpo esbelto, extremidades delanteras largas y grandes cavidades nasales, características propias de animales veloces como los guepardos o los caballos.
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“Es realmente sorprendente y emocionante identificar otro depredador presente en Beringia”, dice Cassatt-Johnstone, en referencia a la antigua región que conectaba el noreste de Asia con el noroeste de América del Norte durante el Pleistoceno, donde vagaban los mamuts lanudos y otros grandes mamíferos que probablemente también se extinguieron cuando la última edad de hielo dio paso al Holoceno, un periodo más cálido. EFE
