Expertos piden reducir azúcar en alimentos de Gran Bretaña

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LONDRES. Una coalición de expertos y dietistas exhortó hoy al gobierno británico y a las empresas a reducir en un 30% la cantidad de azúcar en alimentos preparados y bebidas gaseosas, ante una alarmante epidemia de obesidad en Gran Bretaña.

La coalición “Acción contra el azúcar”, que incluye a científicos, médicos e investigadores en nutrición, indicó que una reducción gradual del azúcar en comidas preparadas, cereales, dulces y bebidas gaseosas no será notada por los consumidores, pero resultará en una merma de las calorías que consumen a diario.

Una reducción de 20 a 30% del azúcar en esos productos preparados aminorará el consumo a 100 kilocalorías por día y mucho más para aquellos que consumen mucha azúcar.

Esa reducción es suficiente para revertir una epidemia de obesidad en Gran Bretaña y evitar una crisis de diabetes y otras enfermedades graves.

La coalición cuenta con el apoyo de expertos de la talla de Robert Lustig, autor del libro “Fat Chance: The Bitter Truth About Sugar”, los profesores John Wass, vicepresidente del Royal College of Physicians, y Philip James, de la Asociación Internacional para el Estudio de la Obesidad, y sir Nicholas Wald, del Instituto Wolfson para la Medicina Preventiva.

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“Acción contra el azúcar” busca lograr los mismos efectos de una campaña similar lanzada en los años 90 y llamada “Acción de Consenso contra la Sal”, que logró con éxito reducir el sodio en los alimentos preparados.

La nueva campaña, presidida por el profesor Graham MacGregor, sostuvo que en el caso de la sal se logró reducir paulatinamente sus niveles en alimentos preparados, del 40% al 25%, “prácticamente sin que la gente lo notara”.

Por ejemplo, los copos de maíz de la firma Kellogg’s cuentan con un 60% menos de sal que hace una década.

La estrategia del gobierno para prevenir una epidemia de obesidad se enfocó en las campañas publicitarias para niños, como también en iniciativas de salud pública “por una mayor responsabilidad ciudadana”.

Sin embargo, Mac Gregor y otros expertos concluyeron que esa campaña no está dando resultados concretos, ya que los británicos siguen consumiendo altas cantidades de azúcar pordía.

“Tenemos que comenzar a reducir lentamente la cantidad de calorías que la gente consume, al retirar de forma paulatina el azúcar de alimentos preparados y bebidas gaseosas”, sostuvo.

Por su parte, el sector de alimentos afirma que el azúcar es una forma de carbohidrato, necesaria para la dieta diaria, y que en cambio debería reducirse el número de calorías que la gente consume, pero no el nivel de azúcar.

“Los azúcares, o cualquier otro tipo de nutrientes deben ser consumidos como parte de una dieta variada y balanceada, y nos on causa de obesidad. Para prevenir este problema no hay una respuesta única o simple”, indicó en un comunicado la Federación de Alimentos y Bebidas. “Es por ello que nuestro sector ha venido trabajando en un número de iniciativas con otros grupos para combatir la obesidad y enfermedades vinculadas al consumo excesivo de alimentos”,agregó.

Aseem Malhotra, cardiólogo y director científico de la nueva coalición, se mostró en desacuerdo con la Federación, al indicar que varios estudios científicos concluyen que el azúcar incrementa los riesgos de padecer diabetes, sin importar si la persona sufre o no de sobrepeso.

“El azúcar adicional no tiene valor nutricional alguno y el cuerpo humano no necesita más azúcar” , destacó el experto, y consideró que los argumentos del sector de alimentos y bebidas acerca de que se necesita del azúcar para mejorar los niveles de energía “son falsos”.