Los niños ya no tienen espacio para jugar, ni podemos caminar por el parque. Es una vergüenza: el parque, de por sí, ya tiene muchos árboles; no necesita otros 200.
Eva Amarilla de Real
Los niños ya no tienen espacio para jugar, ni podemos caminar por el parque. Es una vergüenza: el parque, de por sí, ya tiene muchos árboles; no necesita otros 200.
Eva Amarilla de Real