Mi vecino tiene plantados varios árboles llamados ficus, pegados a lo largo del lindero a corta distancia unos de otros y a unos 50 cm de la pared de mi casa.
Como es de conocimiento público, las raíces de esta planta son agresivas y causaron estragos en mi vivienda, toda la cañería en general está llena de raíces fibrosas (como se puede apreciar en las fotos) que taponan el paso del agua, levanta los pisos, raja las paredes, las ramas sobrepasan el techo (también se puede apreciar en la foto) y en cada lluvia mueve las tejas y tenemos problema de humedad; además de encontrarse estos árboles con nidos de termita (cupi-i).
A raíz de esta situación, mi inquilino rescindió el contrato de alquiler con justa razón, porque la casa está dejando de ser habitable, siendo una casa nueva (4 años de haber sido construida).
Existe una ley 1.183/85 Art. 2.001 y a la Ord. JM Nº 60/98 que prohíbe plantar árboles a 3 metros del lindero del vecino en zona urbana y rural. Expresamente, la Municipalidad de Asunción pidió no plantar ficus porque la raíz rompe cimientos, levanta veredas y causa otros daños.
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Me considero una persona que ama la naturaleza y, sobre todo, las plantas de todo tipo, pero creo oportuno que uno debiera informarse antes de plantar si el lugar, la tierra, el espacio, las ordenanzas lo permiten, y en especial saber que tu derecho termina donde comienza el de los demás.
Me pregunto: ¿Qué pasa con la educación cívica en algunos ciudadanos? ¿Desconocemos las reglas de urbanidad o simplemente no somos considerados con los demás?
Con mucha tristeza recibí como respuesta prácticamente la indiferencia; digo prácticamente la indiferencia porque este hecho merecía una solución rápida y eficaz por la gravedad del caso y su planteamiento no llega a ser una solución.
Este problema lo planteé a los vecinos en cuestión a principios del año pasado. El paso del tiempo y mi afán de llegar a un acuerdo amistoso y razonable hicieron que esto vaya agravándose y hoy deba acudir a este medio. Me parece injusto que, además del perjuicio económico que esto me provoca, tenga que pagar abogados para hacer valer mis derechos.
Respeto la opinión de todos, pero sería interesante que además opinen los ingenieros agrónomos y todos aquellos que conocen o tuvieron esta terrible experiencia con respecto a los daños que causan las raíces de este tipo de árbol plantado pegado a la pared de la casa.
Tu derecho termina donde empieza el de los demás.
Carmen Meza
