Tras pasar por dos dobles prórrogas en sus dos primeros partidos, ganados a los Houston Rockets y a los Indiana Pacers en la reedición de las Finales del último curso, OKC consiguió un plácido triunfo en Atlanta, donde su ventaja máxima alcanzó los 24 puntos.
Holmgren firmó un doble doble de 31 puntos y 12 rebotes, a los que agregó 3 robos, mientras que Gilgeous Alexander aportó 30 puntos en 28 minutos en pista.
SGA, vigente MVP de la NBA, había metido 90 puntos en sus dos primeros partidos: 35 ante Houston y 55 ante Indiana.
Los Thunder, que el año pasado conquistaron el primer anillo de su historia en Oklahoma, también contaron con un doble doble de 14 puntos y 10 rebotes de Isaiah Hartenstein.
El equipo de Mark Daigneault, gran favorito para volver a las Finales en esta temporada, puso el piloto automático en Atlanta pese a las bajas de Jalen Williams y de Alex Caruso, quien no pudo competir por el protocolo de la liga por los traumas en la cabeza.
Caruso se lesionó en el primer partido de la temporada de OKC y tampoco pudo competir en Indiana contra los Pacers.
No dieron opción a unos Hawks en los que Quin Snyder no pudo contar con el letón Kristaps Porzingis, Jalen Johnson ni Zaccharie Risacher.
El español Eli Ndiaye tampoco formó parte de la plantilla citada para este encuentro.
Nickeil Alexander-Walker fue el líder anotador de los Hawks con 17 puntos, mientras que Trae Young aportó un doble doble de 15 puntos y 10 asistencias.
Los Hawks se rindieron ante los Thunder tras ganar apenas 24 horas antes en el campo de los Orlando Magic.
