Los Cavaliers llegaron a Detroit sin sus dos principales estrellas -Donovan Mitchell y James Harden-, pero los Pistons sobrevivieron al tramo decisivo sin Cade Cunningham ni Duncan Robinson, expulsados por acumulación de faltas personales.
Iban 9 arriba (98-107) los Cavaliers a 2:45 del final del último cuarto, pero los Pistons, herederos de los 'Bad Boys', no se rindieron nunca.
Daniss Jenkins empató el partido a 114 con tres tiros libres tras forzar una inteligente falta con solo cinco segundos por jugar.
En la prórroga, los Pistons, a falta de argumentos ofensivos, se hicieron fuertes en defensa. Cleveland tuvo en sus manos forzar una segunda prórroga, pero Evan Mobley falló el triple sobre la bocina.
Jalen Duren firmó 33 puntos y 16 rebotes (doble-doble), mientras que Cade Cunningham llevaba 25 puntos, 10 rebotes y 7 asistencias antes de ser expulsado. Ausar Thompson añadió 18 puntos y 8 rebotes para los Pistons.
Para los Cavaliers, Jarrett Allen, también expulsado por faltas, firmó 25 puntos y 9 rebotes. Evan Mobley aportó 23 puntos y 12 rebotes, mientras que Sam Merrill sumó otros 20 puntos.
Los Pistons dominaron bajo el tablero (67 a 54 en rebotes) y en la pintura (68 a 56 puntos), pero naufragaron desde el perímetro con solo 6 triples de 22 intentos, por los 13 que convirtió Cleveland.
Detroit (44-14) son el mejor equipo de la NBA por delante de los Oklahoma City Thunder y mantienen su tiranía en el Este, con mucho margen sobre los Boston Celtics (39-20).
Los Cavaliers (37-24) son cuartos en el Este y, con esta derrota, ven cómo se les escapan los New York Knicks (38-22).
