El Real Madrid, junto a La Laguna Tenerife, es el único rival al que aún no ha podido ganar el Girona desde su llegada a la ACB. Siete partidos perdidos en otros tantos encuentros, el último de ellos, en el duelo de la primera vuelta (112-76), la derrota más dura del curso.
El equipo de Moncho Fernández viene de perder (94-81) contra el Baskonia en un encuentro en el que dio la cara y tuteó a un club de Euroliga y vigente campeón de la Copa del Rey. Y que llegó a ganar por nueve puntos y fue más de 21 minutos por delante en el marcador, pero un parcial de 17-2 en el arranque del último cuarto dinamitó sus opciones.
Volvieron a brillar el interior Martinas Geben (20 puntos y 24 de valoración) y los exteriores Pep Busquets (13 puntos) y Otis Livingston II (10 puntos y 8 asistencias para ratificarse como uno de los cinco mejores pasadores de la liga). Y el Girona dio continuidad a su buena dinámica de juego, a pesar de la derrota final.
Pese a todo, los catalanes mantienen una renta de dos triunfos sobre los dos siguientes clubes en la tabla, el Río Breogán (11º) y el Baxi Manresa (12º), y un colchón de cinco victorias sobre el descenso.
La derrota contra el Madrid sería lo más normal y esperable, pero el equipo y la afición se aferran a la ilusión de un triunfo que sería histórico y que además permitiría igualar las 12 victorias del curso pasado. Su techo, sin embargo, siguen siendo las 13 de la temporada 2023-2024.
Para este partido, Moncho Fernández no podrá contar con el escolta Maxi Fjellerup, baja para lo que queda de curso por una lesión de tobillo, y el interior Juan Fernández, que se recupera de una rotura de la fascia del pie.
