Con su eliminación, los Hornets quedan fuera del 'playoff' por décima temporada consecutiva, la peor racha de la NBA.
Aun así, Charlotte se despide dejando un buen sabor de boca tras convertirse en uno de los equipos revelación de la temporada, con uno de los juegos más atractivos de la liga y con un 'rookie', Kon Knueppel, llamado a darles muchas alegrías en el futuro.
Este viernes, en Orlando, fueron irreconocibles. Los Magic, que a diferencia de su rival han dejado muchas más dudas a lo largo de la temporada, desplegaron una gran intensidad defensiva y ofensiva con la que anularon el juego de LaMelo Ball y compañía.
En el primer cuarto, los Magic firmaron parciales de 10-0 y de 13-0 que serían todo un presagio de cómo iría la eliminatoria.
Al borde del descanso, los Magic alcanzaron una máxima ventaja de +35, con unos Hornets completamente hundidos y sin respuesta al juego del equipo local, muy sólido en defensa pero sin cometer faltas personales. Al descanso, el marcador era de 68-37.
LaMelo Ball anotó 21 puntos (de sus 23) en un tercer cuarto en el que los Hornets intentaron meterse en el partido. A dos minutos del final del cuarto habían recortado su desventaja a -23 y parecía que podían llegar a dar guerra.
Pero Orlando respondió con un desmoralizador 8-0 para cerrar el cuarto y sentenciar la eliminatoria. No dio para más.
Los Magic terminaron el partido con un 42 de 84 (50 % en tiros de campo), ganaron 64-28 en la pintura, el rebote 49-34 y forzaron 20 pérdidas de los Hornets. Les lideró Paolo Banchero con 25 puntos, por 18 de Franz Wagner y 16 de Wendell Carter Jr.
Su intensidad defensiva dejó a los Hornets en un pobre 28 de 83 en tiros de campo (33,7 %), incluido un 12 de 45 (26,7 %) desde el perímetro, uno de los puntos fuertes de Charlotte, que esta temporada habían promediado 116 puntos por partido.
Los Magic estarán por tercera temporada seguida en el 'playoff', aunque por delante tendrán a los Detroit Pistons, que cerraron la temporada como líderes del Este con quince victorias más que Orlando.
