Acompañado de pleneros, la gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González, y algunas leyendas deportivas como los exinternacionales Carlos Arroyo y Butch Lee, el exboxeador Félix 'Tito' Trinidad y el expelotero Carlos Beltrán, Alvarado llegó a la isla cargando la bandera nacional y el trofeo de campeón.
"Esto es un momento bien especial. El sentir el apoyo y el amor de todos me hace validar que debo seguir adelante y hacer realidad mis sueños", expresó Alvarado en rueda de prensa tras su llegada junto a su familia y sus dos hijas.
Previo a dar sus declaraciones, González le otorgó a Alvarado 'La Medalla de la Gobernadora', un reconocimiento oficial otorgado por la mandataria de Puerto Rico para destacar el valor, el patriotismo y las contribuciones sobresalientes de figuras puertorriqueñas.
"Cuando niño, mucha gente me decía que sería un nadie en la vida, pero les revertí ese pensar. Ahora me paro aquí como un campeón de la NBA", resaltó Alvarado, acompañado del trofeo Larry O'Brien que concede la NBA a los equipos campeones.
Ese trofeo lo cargaron los demás jugadores de los Knicks durante su caravana varios días después del campeonato que consiguieron al derrotar en la serie final 4-1 a los Spurs de San Antonio. Fue el primer título de los Knicks en 53 años.
Nacido y criado en Nueva York, de padre puertorriqueño y madre mexicana, Alvarado se ha distinguido en la NBA como uno de los jugadores más fogosos en la cancha, característica que ayudó a los Knicks a ser campeones.
Alvarado es el tercer puertorriqueño en ganar un campeonato de la NBA. El primero lo fue Alfred 'Butch' Lee con los Lakers de Los Ángeles en 1980 y el segundo, José Juan Barea con los Mavericks de Dallas en el 2011.
Tan es el amor que Alvarado le tiene a Puerto Rico, que cuando los Knicks ganaron el título, rápido fue a buscar la bandera de la isla y colgársela en el cuello, tal y como hizo Barea en 2011.
Igualmente, Alvarado llegó luciendo una gorra que en su frente tenía pintada dos congas con la bandera de Puerto Rico, un hombre con una pava y la bandera de la isla y un carrito de piragüas, el tradicional postre puertorriqueño de hielo raspado con siropes de frutas.
Alvarado contó además el momento en que Arroyo, ahora gerente general de la selección de Puerto Rico, le mostró la camiseta del equipo y ofrecerle su intención de representar a la isla en competencias internacionales, a lo que aceptó rápido y ayudó a clasificar a los Juegos Olímpicos París 2024.
Tras el recibimiento, Alvarado dirigió una caravana, cargando consigo el trofeo de campeonato, desde el aeródromo sanjuanero, pasando por varias de las principales vías de la capital hasta llegar al Popular Plaza, en el área turística de Distrito T-Mobile para una celebración de pueblo.
Alvarado permanecerá en la isla por varios días junto a su familia, y aprovechará su estadía para ofrecer este viernes un entrenamiento de baloncesto a niños en La Perla, la conocida barriada popular en el Viejo San Juan, y un partido de exhibición en la cancha 'Mi Gente' en el mismo lugar.
