Clyburn, de 36 años y 2,01 metros de altura, jugará así en el quinto equipo de la Euroliga en su carrera, después de vestir las camisetas del Darussafaka turco, el CSKA Moscú, el Anadaolu Efes, el Virtus de Bolonia y el propio Barça.
Pieza destacada en los esquemas de Xavi Pascual la pasada campaña, el estadounidense promedió 13,8 puntos, 5,2 rebotes y 1,7 asistencias para 15,2 tantos de valoración por partido en la máxima competición europea.
Reconocido por su experiencia en el baloncesto europeo, al que llegó en 2013 procedente de la Universidad de Iowa, comenzó su carrera en el Ulm alemán. Tras dos temporadas allí dio el salto al Hapoel Holon, donde tras una gran temporada, debutó en la Euroliga con el Darussafaka.
Ese año en Turquía, a las órdenes de David Blatt y con compañeros de la talla de Scottie Wilbekin, Brad Wanamaker, Marcus Slaughter o Ante Zizic, sirvió para catapultarle al estrellato.
Fichó por el CSKA, con el que estuvo de 2017 a 2022, y ganó la Euroliga en el 2019, edición en la que también fue elegido MVP de la final.
En Rusia superó una grave lesión en su rodilla derecha en la temporada 2019/2020 antes de regresar a Turquía en 2022, a las filas del Anadolu Efes, donde coincidió con el que será ahora su compañero, el base Shane Larkin.
En la 2024/2025 jugó en el Virtus italiano, justo antes de firmar por el Barça.
En la actualidad, el alero ocupa el undécimo puesto en la clasificación histórica de la Euroliga con 3.800 puntos anotados.
Su llegada coincide con la de su compatriota Marcus Bingham, pívot de 2,13 metros de altura, una de las grandes revelaciones este curso en el Unics Kazan ruso, que firmó con el Fenerbahce hasta el 2028.
