El volante albirrojo que brilló en Sudáfrica 2010, no tuvo problemas en sentarse en el auditorio del hotel Tambo Real de Quito y brindar una charla a los chicos de la Sub 17, a quien comentó sus inicios, los inconvenientes que debió superar para llegar al profesionalismo, instándolos a esforzarse, a entrenar con disciplina, porque verdaderamente son unos privilegiados, ya que miles de jóvenes estarán soñando con estar aquí, en el Sudamericano.
"Rambert" vive en un departamento, en los alrededores del estadio Olímpico Atahualpa. Este sábado lo visitamos para una entrevista, se despertó muy temprano y nos dio la nota, pues tenía que ir a la concentración de la Liga Deportiva Universitaria de Quito, que mañana enfrenta al Espoli, por el campeonato doméstico.
Vera, de 32 años, está casado con Cinthia, con la que tiene dos hijos, Matías Daniel, nacido en nuestro país hace 5 años y Tiago Nicolás, de 2 y que es ecuatoriano.
Enrique se inició en Sportivo Trinidense y también jugó en Resistencia, Sol de América, Independiente de Campo Grande y Sportivo Iteño. En Ecuador actuó en Aucas, Universidad Católica de Quito, Olmedo y Liga. En México actuó en América y Atlas.
En la nota, Vera señaló que cumplió un sueño al jugar en Mundial, que piensa en la Copa América y que hasta ahora no encuentra una explicación lógica del por qué no pudo triunfar en México, como sí lo hizo en Ecuador.