Paraguay arrancó bien parado, neutralizando las subidas serbias y buscando asociarse con pases cortos para generar juego. Aún así, fue el rival el primero en llegar con peligro, a los 13’, cuando desbordó por derecha Radonjić, superó la marca guaraní y no pudo definir cuando ya se encontraba bajo el arco.
Practicante en la siguiente jugada, Serbia volvió a preocupar al “Gatito” Fernández, esta vez con un potente disparo de Gaćinović que detuvo el golero. De a poco, el encuentro, que parecía tener Paraguay controlado en los minutos iniciales, pasó a ser totalmente de Serbia.
Los europeos tuvieron el control del balón e intentaron vulnerar el arco paraguayo con potentes remates. La Albirroja logró salir de su zona con una buena conexión entre Riveros y Almirón que terminó en un centro para Villasanti que el volante no pudo aprovechar al ser superado por un defensa. Tras esta acción, Serbia recuperó la posesión.
Cerca del final del primer tiempo, los dirigidos de Berizzo se repusieron con un cabezazo de Gómez, que terminó en gol pero fue anulado por un falta de Morel, y con otra jugada de Riveros, que cortó in extremis Kolarov cuando Tonny Sanabria de disponía a rematar.
La segunda etapa se inició con ambos equipos luchando por hacerse con el control del balón. En medio de esta disputa, un rápido ataque de la Albirroja terminó en una nota negativa debido a que Miguel Almirón simuló una falta en el área rival, vio la segunda amarilla y por consiguiente la roja.
Con uno menos, Berizzo sacó a Paredes y dio entrada a Espinoza para reacomodar la formación. A partir de la expulsión, Serbia fue el que más atacó, mientras que Paraguay se metió unos metros más atrás y solo intentó hacer daño mediante la pelota parada.
En los instantes finales, Aleksandar Mitrović marcó de cabeza el único gol del encuentro, que dejó a Paraguay con una sensación de amargura, a pesar de haber mostrado más que en anteriores amistosos.
