El último boleto a la final de la Copa Libertadores se decidió en el Maracaná, con el duelo Flamengo-Gremio, que en la ida habían igualado a un tanto. El cuadro de Río de Janeiro, como en el juego anterior, tuvo la iniciativa y generó situaciones de gol.
Pero antes, el portero Diego Alves controló un balón que tenía destino de red y que fue la chance más clara que tuvo la visita durante el primer tiempo. A excepción de esta jugada, el resto fue de Flamengo.
El arquero Paulo Victor fue exigido en varios tramos del choque. Los dirigidos por Jorge Jesus probaron tres remates antes de festejar el gol que abrió el encuentro. Y este tanto llegó en los minutos finales del primer tiempo.
El club de Porto Alegre perdió la pelota en la mitad de la cancha, hecho que aprovechó el Flamengo para encontrar mal parada a la defensa rival. Bruno Henrique agradeció el rebote dado por el cancerbero gaúcho para poner el 1-0.
El Mengão comenzó a liquidar el juego a los 45’, ya del complemento, mediante Gabriel Barbosa. Gremio se desdibujó, un dudoso penal le permitió a Gabigol hacer su doblete a los 56’. El Flamengo dominó a placer y el cuarto estaba al caer.
Pablo Mari se anotó en la lista de goleadores a los 67’. Con el 4-0 a su favor, el entrenador envió al campo al paraguayo Robert Piris Da Motta para refrescar su zona media. Para ampliar el tanteador, Rodrigo Caio instaló el 5-0 a los 70’.
Con el partido y la clasificación en el bolsillo, Flamengo deleitó a sus hinchas haciendo circular el balón. Para Gremio, los 20 minutos restantes, más la adición, resultaron eternos. El pitazo final se escuchó y con ello, el festejo de la parcialidad del Mengão por meterse en la final de la Copa Libertadores, en la que luchará por su segunda estrella con River Plate, el 23 de noviembre en el estadio Nacional de Chile.