Días previos a la final de la Copa Libertadores, Cecilia Pérez, ministra del Deporte de Chile, indicó entre otras cosas que la Confederación Sudamericana de Fútbol había solicitado al gobierno chileno una millonaria suma para la realización de una fiesta.
En horas de la noche del viernes, la Conmebol divulgó un carta firmada por su presidente Alejandro Domínguez sobre estas declaraciones. “Me han sorprendido algunas imputaciones de la ministra de deportes de Chile, que intentaron manchar una gestión transparente y exitosa. Considero que pueden haber sido provocadas por el desconocimiento de la institución a la cual se incorporó poco antes de la difícil decisión del cambio de sede”, indica el escrito.
“Conmebol nunca solicitó ‘la financiación de una fiesta de 40 millones en castillo Hidalgo’, como afirmó la ministra. A ella no se le pidió y a nadie antes de ella. Toda fiesta o costo que esté vinculado a las finales es pagado íntegramente por la Conmebol”, explica.
Con relación al cierre del estadio por dos meses, que Pérez cuestionó, se lee que “tuvo como objetivo realizar mejoras que fueron presentadas y propuestas por Chile durante la candidatura para la sede única, que redundarán en beneficio del fútbol chileno y que podrán disfrutar los aficionados. No es responsabilidad de Conembol realizar mejoras en un estadio nacional.
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Sobre la “ley corta para pagar menos impuestos”, Domínguez declaró: “Prefiero dejar que lo explique la ministra. Por mi parte puedo afirmar que desde que presido la Conmebol, a partir de 2016 he luchado para devolver al fútbol, a los jugadores, a los clubes, y a todo el público que lo sigue, el dinero generado por el fútbol. En pos de ese objetivo, cada vez que se organiza un evento deportivo en algún país solicitamos siempre las mejores condiciones impositivas permitidas por la ley”.
De acuerdo a números publicados por el gobierno peruano, la final única realizada en Lima, significó un impacto de más de U$D 62.000.000 en la economía incaica.
