Con el punto de frescura perfecto, tras vacaciones y pretemporada orientada a esta atípica “Final 8”-sede única y eliminatorias a un partido-, Bayern funcionó como un reloj, con un Gnabry decisivo (18 y 33) y un Robert Lewandowski que por fin marcó en Lisboa (88).
Campeón de Liga y Copa en Alemania, con una racha de 29 partidos sin derrota -28 victorias y un empate-, el elenco bávaro está a 90 minutos del triplete. Sería el punto culminante de una espectacular temporada en la Champions, en la que ha arrasado en la fase de grupos y en las eliminatorias (7-1 al Chelsea en octavos -en dos partidos- y 8-2 al Barcelona en cuartos -en uno-).
El equipo francés, séptimo en su liga pero verdugo de Juventus en octavos y del Manchester City en cuartos, no pudo continuar su epopeya, a pesar de que su estado de euforia le permitió disponer de un par de balas al inicio. Con un Bayern todavía dormido, Lyon, atrevido y directo, estuvo cerca de dar el golpe. En el minuto 4, Thiago Alcántara falló un pase y Maxence Caqueret lanzó a Memphis Depay, que incluso llegó a superar a Manuel Neuer antes de disparar al exterior de la red. Luego llegó el turno de su otro delantero, el camerunés Karl Toko Ekambi, rápido al espacio y que se encontró con el poste tras un rechace (17), pero no hubo milagro; el Lyon se despidió del torneo en semifinales y al Bayern, el primer equipo de la historia del torneo al ganar 10 partidos seguidos desde el inicio de la temporada, le espera el otro representante francés en la gran final dominical.
