Emergencia Nacional

Zurdazo y golazo.  Néstor Abrahán Camacho Ledezma (38 años) remata ante el chico Mauro Alexis Coronel (17) y Gastón Kevin Benítez (23) para establecer el 1-1 en Santísima Trinidad.
Zurdazo y golazo. Néstor Abrahán Camacho Ledezma (38 años) remata ante el chico Mauro Alexis Coronel (17) y Gastón Kevin Benítez (23) para establecer el 1-1 en Santísima Trinidad.Fernando Luis Romero

Trinidense y Nacional, eliminados de la Copa Sudamericana, empataron este lunes en Santísima Trinidad 1-1, por la novena ronda del Apertura. Un resultado que no es malo para la Cruz amarilla, pero sí para la Academia, que lleva cinco partidos sin ganar y requiere un urgente volantazo.

La Academia tiene más de lo que demuestra

Nacional tomó la iniciativa, dinámico, con buenos desplazamientos, toques precisos y avances por la bandas. Un mejor desenvolvimiento trasladado al marcador bien temprano, pero que no pudo ser conservado por largo periodo.

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Apertura por derecha de Josué Colmán, centro con justeza de Alexis Cañete para la zambullida efectiva de Richard Prieto, autor del gol de cabeza.

Trinidense parecía transitar con una marcha menos. Poca conexión entre mediocampo y ataque, con muchas imprecisiones. Su mejoría fue lenta, gradual.

La Academia se fue quedando. El viento favorable fue pasando y la Cruz amarilla emparejó el juego y el marcador, luego de un saque largo de Dufour, la “peinada” de Báez y la resolución de calidad de Néstor Camacho con un zurdazo de media distancia. Dio la sensación que el Kili Rojas estaba algo adelantado.

El segundo tiempo tuvo un desarrollo parecido al primero, con la diferencia que no hubo goles. Nacional tomó el control, adelantó sus líneas y buscó sin tantas luces el desnivel. Los datos estadísticos marcaron una superioridad en posesión de balón y en otros ítems, pero el placar fue inamovible.

“Triqui” tomó sus recaudos, avanzó a la medida de sus posibilidades, pero su rendimiento solo alcanzaba para el empate, no para ganar, que era su natural aspiración por su condición de local y por las de escalar para superar la mala experiencia internacional.

Sobre el final, los auriazules tomaron aire y crearon peligro. Reclamaron un penal de Ramírez sobre “Chiquito” Giménez que no fue contemplado y pudieron haber configurado la remontada a través del argentino Maná, cuya definición fue forzada, muy sobre la línea.

Nacional no juega conforme al potencial que tiene en su plantel. La seguidilla sin triunfos marca un presente algo lejano de lo que requiere su afición, aunque continúa en la parte superior de la clasificación. Las intenciones serán buenas, pero deben ser respaldadas con resultados positivos que no se dan.