Desde sus inicios en el fútbol paraguayo, “Tacuara” construyó una carrera ascendente que lo llevó desde el Club 3 de Febrero hasta dar el salto a Nacional y posteriormente al exterior.
Lea más: Paraguay y Argentina igualan 1-1 en los Juegos Suramericanos de Panamá
Su paso por Newell’s Old Boys marcó el punto de inflexión que lo catapultó al fútbol europeo, donde alcanzó su máximo esplendor con el SL Benfica, club que lo fichó en una operación millonaria y donde se convirtió en ídolo.

Su recorrido internacional continuó en el Trabzonspor y luego en Olympiacos FC, antes de regresar a Paraguay para vestir la camiseta de Club Libertad, donde cerró su etapa profesional.
A lo largo de su carrera, protagonizó transferencias significativas, destacándose su llegada al Benfica por más de 11 millones de euros, una de las más importantes para un futbolista paraguayo en su momento.

En cuanto a sus números, Cardozo se despide con una foja impresionante: 780 partidos disputados, 360 goles y 84 asistencias, cifras que reflejan su vigencia y capacidad goleadora a lo largo de casi dos décadas.

Su impacto fue especialmente notable en la Liga de Portugal, donde marcó 112 goles en 175 encuentros, además de destacarse en torneos de primer nivel como la UEFA Europa League (20 goles) y la UEFA Champions League (11).
También dejó su sello en Sudamérica, con goles en la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana, y una producción constante en los torneos locales paraguayos, tanto en Apertura como Clausura.
Con la Albirroja, “Tacuara” fue un referente en procesos mundialistas, aportando su experiencia y jerarquía en las grandes citas del fútbol internacional.
Si bien mucha gente recuerda el panal que le atajó Iker Casillas en los cuartos de final del Mundial de Sudáfrica 2010, su retiro marca el final de una era para el fútbol paraguayo: la de un delantero letal, de potente zurda y presencia imponente, que convirtió el gol en su sello personal y dejó una huella imborrable en cada club que defendió.