Al presentar un equipo alternativo, Olimpia le dio ventaja al Sportivo Luqueño, al que quizás probablemente no le haya alcanzado para hacer frente al elenco estable franjeado, reservado para la Copa Sudamericana. De todos modos, los auriazules perdieron, en una demostración del pobre semestre.
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En principio parecía un amistoso, no un partido oficial. Lo mejor se presentaba en las tribunas, con la bulla de la afición franjeada en la pequeña gradería ecológica, casi colmada. Los auriazules llegaron ya con el juego bien avanzado.

En el Decano se vieron arrebatos individuales, no un desempeño colectivo. Luqueño estuvo más conectado. Sus principales acciones ofensivas nacieron de Quintana y Maggi, quien en una ocasión pecó de egoísta al no ceder el balón a un compañero mejor ubicado, Jonathan Ramos.
Fue el chico de Isla Margarita, Carmelo Peralta (Chaco), el que rompió la paridad con un zurdazo aéreo, en “contribución” de Sebastián Lentinelly, por su floja respuesta.
La maniobra se inició con una mala entrega de Abreu ante la presión de Bogado, recepción de Ramos para la corrida contra Olmedo que se había proyectado y el envío que tuvo un ligero desvío en Vera.
La complementaria, el Expreso se fue adelante y terminó al frente en la carrera. La igualdad llegó tras un centro, la disputa aérea entre Juan Ángel Vera y Alexis Villalba. El balón le cayó al olimpista para la definición luego de un giro que lo hizo con tanta facilidad, debido a la lentitud del joven Jonathan Díaz, en plena fase de consolidación.
El cotejo se hizo de ida y vuelta porque ambos conjuntos buscaban a su manera el tanto triunfal. Gran presentación de Quintana en Luqueño, con un claro mensaje de deseo de retorno a Olimpia.
Maggi estuvo con la pólvora mojada. Tampoco tuvo el acompañamiento necesario para explotar su capacidad resolutiva.
Parecía empate clavado hasta que Romeo Benítez asistió al argentino Franco Alfonso que no tuvo obstáculos para marcar el 2-1 cerca del final.
El juego marcó el retorno a las canchas de Derlis González tras meses de inactividad oficial por la lesión en la rodilla derecha.
De esta manera, el #10 forma parte de la campaña consagratoria del Decano, que era el objetivo a corto plazo.
Campaña de descenso de Luqueño, un club que no puede explotar su gran potencial. Para evitar el descenso, deberá modificar gran parte de su plantel.
