Trinidense derrota y amarga a Cerro Porteño en su Olla en el estreno del torneo Clausura

Festejo del gol de Luis Abreu que le otorgó el triunfo de Trinidense en Barrio Obrero.
Festejo del gol de Luis Abreu que le otorgó el triunfo de Trinidense en Barrio Obrero.

Sportivo Trinidense dio el golpe de la primera fecha del torneo Clausura al derrotar de remontada 2-1 a Cerro Porteño en la Nueva Olla. El Ciclón arrancó de buena forma, pero Triqui le amargó la noche sobre el final en Barrio Obrero.

Cerro Porteño comenzó de la mejor manera su participación en el torneo Clausura, pero terminó pagando caro su falta de contundencia y un segundo tiempo para el olvido. Sportivo Trinidense reaccionó, dio vuelta el marcador y se quedó con un valioso triunfo por 2-1 en La Nueva Olla.

El Ciclón golpeó muy temprano. Apenas a los 3 minutos, un pase preciso de César Bobadilla dejó mano a mano a Iván Ramírez, quien controló con categoría y definió con calidad para marcar el primer gol del encuentro. El lateral tuvo un estreno soñado con la camiseta azulgrana.

Tras la apertura del marcador, el equipo de Ariel Holan monopolizó la posesión y controló el desarrollo del partido, aunque dejó algunas dudas en el funcionamiento.

Ariel Gamarra no logró gravitar en la mitad de la cancha y Guillermo Benítez alternó buenas y malas en sus proyecciones por el sector izquierdo. Aun así, Cerro generó situaciones para ampliar la ventaja, pero la falta de eficacia le pasó factura.

La más clara estuvo en los pies de Pablo Vegetti, quien desperdició una inmejorable ocasión frente al arco.

Del otro lado, Trinidense mantuvo su libreto. El conjunto dirigido por José Arrúa esperó ordenado y buscó salir con transiciones rápidas, aunque las imprecisiones en los metros finales impidieron que inquietara al arquero Manuel Roffo durante la primera mitad.

La historia cambió por completo tras el descanso. Trinidense salió con otra actitud, adelantó sus líneas y presionó alto, impidiendo que Cerro pudiera elaborar juego desde el mediocampo. El dominio del “Triqui” comenzó a hacerse evidente y el empate parecía cuestión de tiempo.

La igualdad llegó mediante un tiro de esquina desde la izquierda. Axel Cañete se impuso en el juego aéreo sobre Robert Piris da Motta y conectó un cabezazo impecable para establecer el 1-1, un premio al crecimiento del conjunto auriazul.

El gol desorientó al Ciclón, que perdió el control del partido. Holan buscó respuestas desde el banco, pero las variantes no modificaron el desarrollo.

El ingreso de Jorge Morel por Piris da Motta no fortaleció el mediocampo, mientras que Agustín Almendra tampoco logró darle claridad al equipo. Además, sorprendió la salida de Derlis Rodríguez, uno de los futbolistas desequilibrantes del primer tiempo.

Con Cerro sin respuestas, Trinidense aprovechó el envión anímico y la frescura de los jugadores que ingresaron desde el banco. Una mala salida de la defensa azulgrana fue capitalizada por Néstor Camacho, quien filtró un pase preciso para Luis Abreu.

El delantero definió con un remate cruzado para sellar el 2-1 y desatar la celebración del conjunto de Santísima Trinidad.

En los minutos finales, Cerro Porteño intentó reaccionar más por empuje que por fútbol, pero nunca encontró los caminos para llegar al empate.

El equipo de Holan dejó escapar un partido que parecía controlado y comenzó el Clausura con más dudas que certezas, mientras que Trinidense celebró una remontada que ilusiona de cara al resto del campeonato.