La era de Javier Torrente al frente de Rubio Ñu, en reemplazo de Felipe Giménez no pudo haber tenido un arranque más auspicioso. Con un sufrido pero valioso triunfo por 3-2 ante Guaraní, el conjunto albiverde cortó una larga racha de ocho partidos sin conocer la victoria (tres empates y cuatro derrotas) y consiguió su primera victoria en el torneo Clausura 2026, vital en su lucha permanente por escapar de la zona roja del descenso.
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En conferencia de prensa, el estratega argentino valoró el esfuerzo colectivo y la entrega de sus dirigidos para lograr este desahogo: “Se dio un buen triunfo. Sufrimos un poquito de más; también el cansancio, el calor y todo eso... ellos también juegan. Pero la idea es poder arrancar con el pie derecho. Los chicos hicieron una tarea fenomenal: estuvieron concentrados todo el partido, hicieron el esfuerzo físico, intentaron jugar cuando se pudo... Así que feliz por esta victoria para este grupo que no lo había logrado y que estaba deseoso de un primer triunfo”.
La misión de salvar la categoría y la experiencia en momentos límite
Aceptar la banca de un equipo urgido por sumar y despegarse del fantasma de la categoría inferior no es una tarea sencilla. Sin embargo, Torrente reconoció que cuenta con el rodaje necesario para afrontar este tipo de escenarios en su regreso al fútbol paraguayo: “Feliz porque pensaron en mí. En los últimos 11 años me tocaron muchos equipos en este tipo de situaciones y la verdad que levantar el ánimo, trabajar con algunos conceptos claros sin llenarles la cabeza de cosas... Tenemos líderes futbolísticos que tienen muchísimos partidos, caso Willy Mendieta, caso Rodrigo Rojas; tenemos jugadores con mucho potencial, y bueno, la idea era que se desempolvaran un poquito y pudieran lograr ese primer triunfo, festejar hoy y mañana, y el día lunes ya estar pensando en el próximo partido”.
El trabajo anímico y el valor de sostener el resultado
Uno de los puntos clave en los que debió incidir el cuerpo técnico tras asumir fue el aspecto psicológico, lidiando con la frustración acumulada de partidos donde el equipo merecía más o se le escapaban los puntos sobre el final: “Ahí es donde tuvimos que trabajar, porque estaban un poco con dudas, producto de que vos intentás y no te sale, intentás y no te sale y no lográs ganar, y por ahí vas ganando un partido y te lo empatan. Y bueno, hoy era importante terminar arriba en el marcador; por suerte lo pudimos conseguir. El penal, quizás el empujón arriba podía haberse cobrado, pero bueno, el árbitro decidió que no y terminó con el 3-2 y con la alegría para nuestros hinchas, para nuestros jugadores, para nuestros dirigentes que estaban deseosos”.
