Definitivamente, Gustavo Costas tendrá mucho trabajo por delante en este Cerro Porteño que, para empezar, físicamente no está a la altura para enfrentar a equipos exigentes como Libertad, que esta tarde terminó imponiendo su ritmo.
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La llegada del argentino al banco azulgrana estuvo acompañada de ilusión y alegría, porque se sabía que la motivación estaba garantizada, pero solo con eso no alcanza para borrar la mala imagen que el equipo venía arrastrando.
Enfrente estaba Nelson Haedo Valdez, quien regresaba a La Nueva Olla, escenario donde fue ídolo como futbolista, pero esta vez con otra faceta: la de entrenador y con la idea fija de amargar el estreno de Costas.
Gustavo Costas metió mano al equipo desde el inicio. Colocó a Roberto “Gatito” Fernández como titular y, además, le entregó la cinta de capitán. En el mediocampo apostó por su conocido Agustín Almendra, aunque el argentino todavía está muy lejos de aquel jugador que se consagró con Racing. Arriba ubicó a Juan Iturbe, Pablo Vegetti e Ignacio Aliseda.
En la pizarra, el planteamiento parecía funcionar y mejor todavía cuando, a los 11 minutos, un error de Álvaro Campuzano en el mediocampo dejó la pelota servida para que Almendra filtrara un pase hacia Aliseda. El delantero ingresó al área y definió para establecer el 1-0 y hacer delirar a La Nueva Olla en un duelo de mucha importancia para el Ciclón.
Después del gol, Libertad tomó el control de la intensidad y comenzó a atacar principalmente por las bandas, aunque sin generar situaciones suficientemente claras como para inquietar al “Gatito”.
A los 25 minutos, Almendra pidió el cambio por una lesión y empezaron los problemas físicos para Cerro Porteño. El mediocampista no pudo continuar y dejó en evidencia una de las principales preocupaciones que tendrá Costas: la condición física de un plantel que no parece estar preparado para sostener un ritmo alto durante los 90 minutos.
A los 45 minutos llegó el empate. Lucas Sanabria sacó un potente remate desde larga distancia y Fernández dio un rebote hacia el centro del área. Gustavo Aguilar aprovechó la situación, recuperó la pelota y definió para establecer el 1-1.
Fernández tampoco terminaría el partido, aunque en su caso el cambio se produjo por una lesión y no por el error en el gol. Cerro ya había realizado tres modificaciones obligadas por inconvenientes físicos. La pregunta volvía a instalarse: ¿qué está pasando con la preparación física del equipo?
Así se cerró la primera etapa, con un empate que reflejaba lo que había ocurrido en el campo de juego.
En la segunda mitad, la situación no mejoró para Cerro Porteño. Libertad siguió teniendo mayor protagonismo, manejó mejor los tiempos y empujó al Ciclón contra su propio arco, aunque el Gumarelo careció de claridad en los últimos metros para transformar su dominio en el segundo gol.
Pablo Vegetti, de discreta participación, también tuvo que abandonar el campo por problemas físicos. En su lugar ingresó Jonatan Torres. Cerro terminó agotando sus cambios por lesiones y no por decisiones tácticas, una situación que seguramente deberá ser analizada por el nuevo cuerpo técnico.
El arbitraje de Blas Romero tampoco estuvo a la altura de un partido de estas características. A los 86 minutos sancionó un penal a favor de Cerro Porteño, en una acción que generó muchas dudas. Antes, había expulsado a Ariel Gamarra, pero tras la intervención del VAR tuvo que revertir su decisión y dejar al mediocampista en cancha.
Torres fue el encargado de ejecutar el penal. Remató abajo, pero Rodrigo Morínigo respondió con una gran atajada para evitar la caída de su arco. El resultado terminó ajustándose más a lo que había mostrado el partido que a una cuestión de merecimientos.
Libertad era el equipo que más buscaba el triunfo y Cerro se defendía con una clara línea de cinco que Costas había dispuesto para cerrar el encuentro y rescatar el empate.
Las interrogantes que quedan para el cuerpo técnico encabezado por Gustavo Costas son numerosas. Y una de las primeras debería apuntar a la preparación física: varios jugadores no pudieron completar el partido y el equipo tampoco logró sostener la intensidad necesaria para competir de igual a igual.
Cerro Porteño tiene mucho por corregir. El entusiasmo que generó la llegada de Costas se hizo sentir en La Nueva Olla, pero quedó demostrado que la motivación, por sí sola, no alcanza.
Fue empate 1-1 ante Libertad en el estreno del entrenador argentino, en un partido que dejó más preguntas que respuestas para el nuevo ciclo azulgrana.
