Ambas escuadras atravesaban momentos radicalmente distintos; sin embargo, dicha brecha no impidió que regalaran un espectáculo vibrante y dinámico, donde las propuestas ofensivas fueron prioridad para ambos contendientes. La iniciativa inicial correspondió levemente al colista, el Sportivo San Lorenzo que acechó en los primeros minutos el terreno del puntero, Sportivo 2 de Mayo, forzando al líder a moldear su planteamiento al ritmo impuesto por el dueño de casa.
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No obstante, sobre el minuto diez, el conjunto pedrojuanino asestó el primer revés justo cuando el cuadro “Rayadito” mostraba su mejor versión. La jugada nació de una notable combinación en metros finales que alcanzó su clímax con una brillante habilitación entre líneas de Fernando Cáceres; el esférico encontró el desmarque de Ángel Aguilera, quien, al quedar perfilado frente a Wilson Quiñónez, definió con sobriedad y ajuste al palo izquierdo para batir al golero.
A pesar de verse abajo en la pizarra, el “santo” no aminoró la intensidad y, al alcanzar el primer cuarto de hora, halló la oportunidad de emparejar el trámite. Sucedió tras una incursión veloz de Ángel Amarilla que desbordó a César Castro, siendo derribado por este mediante una carga con el hombro por la espalda; la infracción fue advertida por el VAR y ratificada tras la revisión en pantalla del juez Derlis Benítez, decretando un penal que Franco Aragón transformó en gol con un diestro remate cruzado que engañó por completo a Nicolás Rossi.
Con el marcador igualado nuevamente, la contienda no perdió su buen ritmo, sosteniendo una dinámica de ida y vuelta donde ambas propuestas evidenciaban su ambición por la victoria. El intercambio de golpes tuvo sus episodios más punzantes en el añadido de la etapa inicial: primero, mediante otra descolgada rápida de Rodrigo Amarilla cuyo buscapié no halló rematador, e inmediatamente después con la respuesta visitante a través de un intento bombeado y colocado de Tobías Portillo que se marchó por encima del travesaño.
De cara al complemento, la dupla estratégica compuesta por Eduardo Ledesma y Diego Gavilán movió sus fichas con tres modificaciones buscando recuperar la delantera, objetivo que concretaron cerca de los sesenta minutos. A salida de un tiro libre ejecutado por Óscar Romero, “Beto” Espínola fue sujetado dentro del área por Franco Aragón en la disputa del balón; la falta, detectada de nuevo por la tecnología y sancionada tras el chequeo arbitral, finalizó en gol mediante la ejecución sutil con borde interno de Romero, quien colocó el balón a media altura al poste izquierdo, haciendo estéril la estirada de Quiñónez pese a adivinar la dirección.
A partir de allí, el Sportivo 2 de Mayo ratificó los argumentos de su condición de puntero, ya que con la renta a favor supo gestionar el desarrollo del cotejo sin necesidad de lucir, a puro pragmatismo, trasladando toda la responsabilidad y el desgaste físico al elenco anfitrión durante el tramo final. Firmemente replegado en su bloque defensivo, el líder cerró cualquier rendija ante un “Rayadito” que capituló presa de la ansiedad con el correr del reloj, diluyéndose en intentos estériles que jamás volvieron a poner en aprietos la meta custodiada por Nicolás Rossi.

