El ascenso paraguayo pierde a una de las grandes figuras: Dionicio Areco, natural de Piribebuy (Cordillera), asentado en el capitalino barrio Santa Lucía, Santísima Trinidad.
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El gran capitán y mediocampista del Sportivo Ameliano y otros clubes, falleció este miércoles a los 58 años de edad, generando una gran tristeza en los familiares y amigos.
Totalmente identificado con la V azulada, a la que defendió por muchos años, militando además en el 12 de Octubre de Santo Domingo, General Caballero de San Felipe y General Genes, sobresaliendo en todos los equipos con el enorme talento con el balón.
Tras su retiro, como muchos exjugadores, mantuvo su pasión por el fútbol disputando torneos de barrio, principalmente en “Chiqui” (Bella Vista), en Humaitá, San Juan (Tablada), Seminario Metropolitano, Loma Pytã, Barrio Obrero, Republicano y otros lugares más donde el balón lo convocaba.
Dionicio Areco fue de esos jugadores que eran “de la casa”, tal como muchos equipos del ascenso tenían en sus filas, y que representaban el orgullo del barrio dejando el alma en la cancha por su insignia.
No solo se destacó en el rectángulo de juego, también fuera del mismo, compartiendo con sus compañeros de equipo el “tercer tiempo”, perfeccionando sus pasos de baile en cada divertido momento.
Dionicio deja la vida terrenal. El recuerdo de sus conquistas en el deporte rey quedará para siempre.
