La llegada de Francisco Arce al banquillo de Cerro Porteño fue clave en la continuidad de un Diego Churín que, pese a tener contrato, tenía pensado cambiar de aires. “Sentía que no estaba colaborando en el club como quisiera, de la manera en que quisiera. Tal vez una salida nos iba a beneficiar a ambos”, comentó el delantero en contacto con el Cardinal Deportivo.
“No teníamos técnico, pero con la llamada de Chiqui tuvimos una buena conversación, muy agradable. No lo conocía y fue una grata sorpresa”, resaltó el atacante con relación a Arce.
De la temporada 2019 analizó: “Sabemos que estamos en deuda y debemos superarnos nosotros mismos. Hicimos una gran Copa Libertadores y si llevábamos eso al ámbito local nos hubiera ido mejor”. Churín llegó al Ciclón para el segundo semestre de 2017 y hasta la fecha marcó 46 tantos con la entidad de Barrio Obrero.