El entrenador de Cerro Porteño finalizó su conferencia de prensa con una queja. Al DT azulgrana le molestó explosión de bombas de estruendo que se registraron antes del superclásico. “Realmente me pareció una payasada, una falta de respeto a todo los que hacemos al fútbol y somos buenos profesionales”, dijo.
Al término del cotejo se lo hizo saber a Bernardino Caballero, de la Asociación Paraguaya de Fútbol, que le comunicó que fue parte del show previo. “Se hizo un concierto y era el cierre de eso”, sostuvo Caballero en charla con el Cardinal Deportivo.
“Tal vez se nos escapó. No pensamos que iba sentir tanto el profe Chiqui Arce. Estaban en el corredor de su vestuario. Escucharon el estruendo y les habrá sorprendido que sea detrás de ellos”, añadió. Caballero manifestó que la queja de Arce al concluir el partido fue “con toda educación”.