Dentro del grupo de futbolistas que ocupan plaza de extranjero, la presencia argentina es predominante. La lista incluye al portero Alexis Martín Arias y al defensor Abel Luciatti y a los ofensivos Alan Soñora e Ignacio Aliseda. En el frente de ataque, la competencia es aún más intensa con Sergio Araújo, Jonatan Torres y el recientemente incorporado Pablo Vegetti. A esta base argentina se suman el extremo colombiano Harold Santiago Mosquera, el lateral-volante uruguayo Fabricio Domínguez Huertas y el mediapunta Mateo Klimowicz, quien posee doble nacionalidad argento-alemana.
Para mitigar la rigidez del reglamento, el plantel azulgrana cuenta con una ventaja competitiva gracias a jugadores que, aunque nacieron en el exterior, no ocupan cupo de extranjero tras haber optado por la nacionalidad paraguaya. En esta condición de naturalizados se encuentran el zaguero Matías Pérez, el lateral Guillermo Benítez, el mediocampista Gastón Giménez y el atacante Juan Manuel Iturbe. Al ser hijos de compatriotas o haber completado sus trámites de nacionalización, estos futbolistas ofrecen a Jorge Bava un margen de maniobra, que le permite fortalecer el equipo con jugadores de formación internacional sin sacrificar ninguna de las cuatro plazas destinadas a los refuerzos foráneos.
La coexistencia de diez extranjeros con cupo obliga al cuerpo técnico a una planificación diferenciada según la competencia. Mientras que en el torneo local la gestión de minutos será un foco de tensión y dosificación constante, la Copa Libertadores surge como la vitrina ideal para que el Ciclón alinee a sus foráneos sin ataduras reglamentarias. Si bien el desempeño del grupo sigue bajo análisis, nombres como Abel Luciatti y Alan Soñora están siendo evaluados de cerca; su permanencia en la lista definitiva dependerá estrictamente de lo que demuestren en el cierre de la pretemporada.
