Para el uruguayo, la inteligencia táctica de Cerro Porteño fue determinante, especialmente al evitar riesgos innecesarios en la salida que en encuentros anteriores habían costado caro. “Fue un partido muy friccionado y parejo. Ellos tienen mucha intensidad y teníamos que equiparar esa fase del juego para poder prevalecer después en el fútbol; no podíamos aflojar. Creo que estuvimos bien en el primer tiempo, con un juego muy práctico y serio, sobre todo en defensa, donde los despejes eran efectivos y no nos ponían en jaque. En otros partidos, por ese afán de ser protagonistas, jugábamos en corto en zonas de mucha densidad de gente y eso nos terminaba perjudicando. Creo que fuimos mucho más decididos en ese sentido, mucho más prácticos”.
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En el complemento, el desarrollo del partido cambió tras la apertura del marcador. Según el análisis del DT uruguayo, la capacidad de su plantel para “pegar primero” fue la llave que permitió gestionar el asedio del Aborigen. “El partido se fue abriendo y, después de nuestro gol ellos se nos vinieron encima y fueron mucho más directos. Empezaron a crear juego, pero también se abrieron espacios que antes no existían. Hoy pudimos pegar primero y eso es importante; generamos espacios que pudimos haber aprovechado antes con varias contras, pero no se dio. Esto marca que son partidos luchados donde tenemos que dar batalla en todo momento. Después, creo que prevalece la calidad de los jugadores: sabemos que cuando tenemos la pelota, hacemos daño. Estoy muy contento con el despliegue, el esfuerzo y la seriedad con la que el equipo encaró este compromiso”.
